<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715</id><updated>2011-07-28T23:39:18.304-03:00</updated><title type='text'>Cuentos sobre el planeta futbol</title><subtitle type='html'>Donde pasan cosas que nadie sabe pero que todos creen saber.-</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>18</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-4554830080065614756</id><published>2008-11-11T19:57:00.001-02:00</published><updated>2008-11-11T20:00:05.732-02:00</updated><title type='text'>Agnósticos y creyentes, proletarios y bacanes</title><content type='html'>En las dos primeras décadas del siglo, en apenas una generación, el fútbol se había acriollado definitivamente, igual que los hijos de los inmigrantes europeos. En cada barrio nacían uno o dos clubes. Se los llamaba ahora Club Social y Deportivo, que en buen porteño significaba "milonga y fútbol". &lt;p&gt;Los anarquistas y socialistas estaban alarmados. En vez de ir a las asambleas o a los pic-nics ideológicos, los trabajadores concurrían a ver fútbol los domingos a la tarde y a bailar tango los sábados a la noche. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;  El diario anarquista &lt;i&gt;La Protesta&lt;/i&gt; escribía en 1917 contra la "perniciosa idiotización a través del pateo reiterado de un objeto redondo". Comparaban, por sus efectos, al fútbol con la religión, sintetizando su crítica en el lema: "misa y pelota: la peor droga para los pueblos". &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero pronto debieron actualizarse y ya en la fundación de clubes de barriadas populares aparecieron socialistas y anarquistas. Por ejemplo, el Club "Mártires de Chicago", en La Paternal, llamado así en homenaje a los obreros ahorcados en Estados Unidos por luchar en pos de la jornada de ocho horas de trabajo. Fue el núcleo que años después pasó a ser el club Argentino Juniors, un nombre menos comprometedor. También en el club "El Porvenir", como el nombre lo muestra, estuvo la mano de los utopistas. Y el mismo Chacarita Juniors nació en una biblioteca libertaria precisamente un primero de mayo, la fiesta de los trabajadores, en 1906. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Por último, los viejos luchadores -ante el entusiasmo de sus propios adherentes ideológicos frente al nuevo juego- resolvieron cambiar de actitud y llegar a una nueva conciencia: practicar el fútbol, sí, porque es un juego comunitario donde se ejercita la comunicación y el esfuerzo común; pero no el fútbol como espectáculo, que fanatiza irracionalmente a las masas. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;El fútbol siguió creciendo. Los tablones de las tribunas se iban superponiendo para dar cabida a más espectadores. Pero así como los argentinos jugaban cada vez mejor en el verde, así comenzaba a complicarse la organización fuera de la cancha. Los dirigentes juegan sus propios partidos y empiezan los cismas, las sospechas de árbitros comprados; los intereses creados van ocupando el lugar de lo que poco antes había nacido como deporte por el deporte mismo. El fútbol se capitaliza. A los jugadores -amateurs hasta es momento- se los retiene en los clubes por dinero, y los clubes que tienen dinero atraen a los mejores de los clubes pobres. Aparecen ya, a comienzo de los veinte, las categorías de clubes grandes y clubes chicos. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero, mezquindades aparte, el fútbol gana fronteras; primero hacia el interior, con los rosarinos, quienes quieren hacer en Rosario la capital del fútbol y juegan partidazos con los porteños. Luego, cruza el Río de la Plata y el duelo argentinos-uruguayos da origen a una rivalidad donde ya se habla de virilidad y debilidades, de "padres" e "hijos". Pero pese al antagonismo hay un término que los hermana y los hace inconfundibles: "fútbol rioplatense". Es la palabra mágica que evita la enemistad. Fútbol rioplatense: una manera distinta de jugar que va a dar que hablar al mundo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;En 1919 llega Boca. Primer puesto y una hinchada de oro que ya empieza a ser el jugador número 12. Nacía un mito y una realidad que tuvo su origen en un banco de la plaza Solís, del barrio genovés, cuatro años después que River. Sus modestos fundadores anduvieron de baldío en baldío, hasta lograr una canchita detrás de las carboneras Wilson, en la isla Demarchi. Desalojados de allí fueron a refugiarse a Wilde. Por último, luego de deambular de nuevo por la Boca fueron a parar, en 1923, a Brandsen y Del Crucero, el anticipo de la "bombonera". Azul y oro, la camiseta, y con los jugadores cuyos nombres pasan a ser historia: Tesorieri, Calomino, Canaveri y Garassino, quien jugó en los once puestos. 1920 une a los que serán eternos rivales. Campeones Boca y River, River y Boca. Uno de la Asociación; el otro de la Amateur. Los espectadores van a ver, más que a sus equipos, a sus ídolos. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Uno de ellos es Pedro Calomino, a quien los hinchas boquenses le gritan en dialecto xeneixe: "¡dáguele Calumín, dáguele!". Pero Calomino no se deja influenciar: se planta en la cancha, indiferente a las tribunas ansiosas de sus fantasías. Y cuando le pasan la redonda arranca por la punta, parece que frenara pero sigue dejando rivales que corren engañados para otro lado, cuando se caen. Y si un defensor se le pega, le hace "la bicicleta". &lt;/p&gt;&lt;p&gt;El otro ídolo es Américo Tesorieri: "Mérico", para la hinchada. Lo quieren ver saltar. Y Mérico les da el gusto: fino, flexible, plástico, es un elegante felino que complementa las curvas de la pelota con movimientos de ballet. Es un clásico, un arquero con música de Mozart. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero los riverplatenses también pueden presentar a su crack. Arquero, además. Es Carlos Isola, apodado "el hombre de goma" por su extraordinaria agilidad. Con increíble golpe de vista no ataja los goles, los adivina. Es más bien un artista de circo, trapecista y malabarista a la vez. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;¿Quién de los dos, Tesorieri o Isola iban a representar a la Argentina en el Campeonato Sudamericano de 1921, en Buenos Aires?. Tesorieri, el de Boca, es el preferido. Y lo demuestra: el arco, invicto en todo el torneo. El final no podía ser de otro modo: Argentina y Uruguay. Y el gol de oro del uno a cero lo conseguirá Julio Libonatti, el rosarino. Un gol que enloquece a los 25.000 espectadores. Sí, 25.000 espectadores que consagran al fútbol como al espectáculo del pueblo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Como no hay alambradas, el público invade la cancha en la pitada final, carga a sus hombros al héroe de Rosario y grita: "¡al Colón, al Colón!". Así es llevado el héroe desde el estadio de Sportivo Barracas hacia el centro. Pero a mitad de camino hay algunos a quienes el Colón les parece insuficiente y gritan: "¡A la Rosada, a Plaza de Mayo!". Y allá va la muchedumbre con el gladiador triunfante en hombros, a quien quieren consagrar César. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero Julio Libonatti no actuará ni de tenor ni en el escenario del Colón ni jamás traspasará el umbral de la Rosada. Lo comprarían los italianos para que juegue en el Torino. Así se iniciaba el éxodo de los mejores, un desangre colonial que todavía hoy -y más que nunca- sufre el fútbol criollo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Huracán se llama el equipo que viene de un barrio proletario, Nueva Pompeya. La insignia es un globito, el globo de Jorge Newbery, el gentleman del aire que nunca volvió de su último viaje. El nuevo club se fundó en la vereda, y se escribía Huracán sin H. Poco conocimiento de la gramática pero mucho de la gambeta. En 1921 y 1922 se coronaron campeones de la Asociación Argentina. Tenían un crack indiscutible: Guillermo Stábile. Lo llamaban "el filtrador" porque venía desde atrás, en el ataque, y estaba adelante siempre para definir cuando la pelota llegaba al área. Más tarde, Stábile sería uno de los primeros que ejercería una nueva profesión: la de entrenador de fútbol. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;En esa delantera de Huracán campeón también se hallaba otro artillero: Cesáreo Onzari, el del famoso gol olímpico. Será en 1924. Los uruguayos habían consagrado al fútbol rioplatense como "el mejor del mundo" al salir campeones de las Olimpíadas de París. Cuando regresaron, los argentinos los desafiaron y vencieron a los campeones mundiales por 2 a 1, con gol desde el córner de Onzari. Pocos días antes, en Inglaterra, se habían aceptado los goles por tiro de esquina directo. Uno de los goles más hermosos: habría que cobrarlos dobles por la belleza de la curva que hace el balón. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;En 1922 otro nombre se consagra. Viene de Avellaneda. Se llama con orgullo Independiente. El nombre libertario contiene mucha protesta. Lo eligieron los cadetes y empleados argentinos de una gran tienda inglesa que no les permitía integrar el equipo de la casa. El nombre que adoptan y el rojo de la camiseta los hace peligroso para algunos. El club nació de una mesa de café del centro, en Hipólito Yrigoyen y Perú. Pero un terreno barato los llevó a Avellaneda, muy cerca de Racing. Y empezó la rivalidad y la identificación con la barriada proletaria. En 1926, el equipo rojo hace realidad el sueño de todos los futbolistas y de los hinchas. ¡Campeones invictos!. ¡No perdieron ningún partido!. Vengaban así el recuerdo del primer match oficial de 1907, cuando perdieron 21 a 1 contra Atlanta. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;En el cuadro invicto estaban figuras que fueron directamente al paraíso: aquellos cinco mosqueteros de la delantera: Canaveri, Lalín, Ravaschino, Seoane y Orsi. Nacen los diablos rojos. Sus diabluras en el área levantan las tribunas populares, que los sabe de su misma extracción barrial. El "negro" Seoane los deja parados a todos los adversarios, y "Mumo" Orsi es quien rompe los piolines de las vallas adversarias. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;  Hasta hay payadores criollos que le cantan al campeón:  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;    &lt;/p&gt;&lt;center&gt;  &lt;table border="0" width="50%" cellspacing="CELLPADDING="&gt;  &lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;  &lt;td&gt;  &lt;i&gt;  Ha de gritar el que pueda&lt;br /&gt;siguiendo nuestra corriente&lt;br /&gt;hurras al Independiente&lt;br /&gt;del pueblo de Avellaneda.  &lt;/i&gt;  &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;  &lt;/center&gt;  &lt;p&gt;Pero los rojos no hacen olvidar al Boca de 1925, proclamado campeón de honor por la Asociación. Ese año ha jugado en Europa; la gira inolvidable. Los europeos querían ver el fútbol rioplatense que habían puesto de moda los uruguayos. Y Boca no defraudó: 19 partidos jugados, 15 ganados y sólo tres perdidos. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Aunque lo mejor del fútbol argentino anda de viaje por Europa, los hinchas no tienen de qué quejarse, principalmente los de la Academia, que poseen una pareja derecha que no sólo se engolosina con sus malabarismos sino que también mete goles: Natalio Perinetti y Pedro Ochoa. Aquel cantor del Abasto, que ha llegado al centro, le dedica al lucido gambeteador Ochoa un tangazo: "Ochoíta, el crack de la afición". &lt;/p&gt;&lt;p&gt;1927 será el año de la unión del dividido fútbol y el triunfo del seleccionado argentino en el Sudamericano de Lima en toda la línea: 7 goles a Bolivia, 5 a Perú y tres nada menos que a Uruguay. Las puertas estaban así abiertas para ganar el Campeonato Olímpico de Amsterdam en 1928. Los argentinos se sentían fuertes y habían borrado sus complejos con los uruguayos. El seleccionado vuelve desde Lima en tren y el pueblo se concentra en Retiro. La alegría no tiene límites y el presidente Alvear olvida un poco los ademanes aristocráticos y se abraza con los Bidoglio, Recanatini, Carricaberry y Zumelzú, autores de la hazaña. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero ya los santos vienen marchando. Llevaban camiseta azul-grana y eran de Almagro. Campeones absolutos en la Asociación, unificada, donde ahora juegan todos contra todos. Nacieron como los "Forzosos de Almagro", atrás de la capilla de San Antonio, y pasaron a llamarse San Lorenzo, en homenaje al cura Lorenzo Massa, incansable alentador de los muchachos. Actualmente algunos hinchas menos devotos sostienen que el nombre del club se debe al combate de San Lorenzo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;De cualquier manera, agnósticos y creyentes olvidaban sus diferencias cuando los azulgranas meten un gol. Y todos están contestes en llamarlos "los santos", aunque los incorregibles enemigos de barrio cambien el calificativo por el de "los cuervos". &lt;/p&gt;&lt;p&gt;De "los santos" pasaron a ser "los gauchos de Boedo" y también "el ciclón" por aquella delantera que los llevó a la cumbre en el 27: Carricaberry, Acosta, Maglio, Sarrasqueta y Foresto. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Su rival de siempre, Huracán, le quitó el campeonato de 1928, pero al año siguiente el campeón vino de La Plata, de ahí "El expreso". Gimnasia y Esgrima. Origen de alcurnia. Caballeros de la alta sociedad platense que querían ejercitase en deportes viriles. Entre ellos encontramos a Olazábal, Perdriel, Alconada, Huergo, Uzal, Uriburu y un nombre para no olvidar; Ramón L. Falcón, el posterior jefe de policía, autor de la masacre de obreros de Plaza Lorea, el 1º de mayo de 1909. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los señores juegan al fútbol con los marinos ingleses en el puerto próximo. Pero los años pasan y los apellidos ilustres son reemplazados por más populares y ya en las tribunas se mezclan los estudiantes platenses con los hombres emigrados de las pampas cercanas. El campeón alista a dos figuras que cumplirán una brillante trayectoria: el back Delovo y el delantero Francisco Varallo. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;El fútbol y el cine se han convertido en las diversiones preferidas del porteño. Los cines se van abriendo en los barrios, y los clubes han salido definitivamente del potrero. Los tablones ya van siendo mal mirados por los clubes más ricos que van siendo tentados por el cemento. Independiente inaugura su estadio con capacidad para cien mil espectadores. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero no sólo al cine y al fútbol van los argentinos. En 1927, al igual que en todas las ciudades del mundo, el pueblo se vuelca a las calles para protestar por el asesinato de dos obreros; Sacco y Vanzetti, que son condenados a la silla eléctrica por la justicia norteamericana.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: webdings;"&gt;Texto extraído de...&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family: webdings;"&gt;http://www.efdeportes.com/efd10/bayer.htm&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: webdings;"&gt;Gracias Osvaldo Bayer por tanta Magia&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-4554830080065614756?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/4554830080065614756/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=4554830080065614756' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/4554830080065614756'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/4554830080065614756'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2008/11/agnsticos-y-creyentes-proletarios-y.html' title='Agnósticos y creyentes, proletarios y bacanes'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-4663491971885843388</id><published>2008-09-04T21:58:00.002-03:00</published><updated>2008-09-04T23:47:28.152-03:00</updated><title type='text'>el juego</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Para, pibe, para un cachito. Levantas la cabeza y miras las opciones q tenes, si podes seguir, si das el pase, si la reventas, si te tiras, si armas una pared, pero no vayas contra la pared, no te amotines y le des de prepotente, por que así, siempre vas a perder la pelota, tenes q jugar en equipo, pero siempre pensando en el arco rival, jugar al toque, pero siempre teniendo la pelota, ¿me entendes nene?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aparte, no te me vengas a hacer el Maradona para mostrarte, vos acá ves a 40 pibes mas como vos, si todos se me hacen los Maradonas, no me sirve de nada a mi, por que yo tengo q armar un equipo, y un maradonisco q juega a pasar jugadores nomas, aparte vos me venis con ese Maradona, el q metio el gol pasando 20 tipos, pero no, yo quiero uno q meta pases gol, para el delantero, porq al fútbol no se gana pasando jugadores se gana metiendo goles, y si nos tenemos q defender, tenes q salir para q entre un defensor, y vos vas a jugar de lo q diga, así q empeza a levantar la cabeza, a mirar a tus compañeros y a jugar en esa posición, no te adelantes, porq te chocas con los delanteros, tenes q pensar la jugada, antes de q te llegue la pelota, ya tenes q saber lo q vas a hacer y haber analizado la situación con todas las posibilidades y así saber q vas a hacer con el balón, viste q te dije balón, porq no es una pelota nomas, es un balón, un fulbo, un cuero, un... en fin tiene muchos nombres, pero todo concuerda en q es el elemento fundamental del juego, así q vos lo tenes q cuidar, y esforzarte para no perderla, porq si la perdes vos, no vamos a ganar un partido, y así no va, porq acá la cosa es salir campeón, ya con la edad q tenes, ya debes de saber q no existe el segundo, ni el tercero ni nada, de esos nadie se acordara en el futuro, todos se acordaran de aquel q salio campeón y vos y todos tus compañeros vamos a peliar para ser campeón ¿me entendes pibe?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Así q quedamos en q tenes q tocar, pasarla, encarar, fijarte tus marcas, no chocarte con los defensores contrarios, habilitar a tus compañeros, habilitarte a vos mismo, estar siempre desmarcado, nada de bochas largas, siempre cortito y al pie, pero si ves q podes mandar un pase de 40 metros hacelo, pero tiene q llegar a destino, por que si no, no sirve de nada, acá vos sabes q esto es así, siempre hay q estar atento y siempre poner la pelota pa q no se pierda, pa q vaya al gol, pa q no se vuelva una contra del rival y termine en el arco nuestro, por q ahí estamos al horno, un gol de contrataque, vale mucho mas q un gol, porq te baja animicamente, te destruye y te empieza a poner nervioso, y las cosas empiezan a salir mal, al igual q los pases y las definiciones de gol, en fin, todo sale mal, así q pibe pensa todo eso y acordate todo lo q te dije, y juga bien eh, así como vos sabes, pero no te salgas del libreto..."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Y así me dijo mami, todo antes de empezar el partido, y yo agarre antes de entrar a la cancha y le dije &lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Pero profe, ¿no me puedo divertir yo?, yo quiero jugar al fútbol...&lt;/span&gt; Entonces, ahí agarró y me miro fijo a los ojos y me dijo con una sonrisa en los labios &lt;span style="font-style: italic;"&gt;hacele caso a tu pie nomas...&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Y entre, y vos me viste ma, q la rompi, dos goles y 3 asistencias, nunca había jugado tan bien mami, le hice caso solo a lo último q me dijo el profe y la descosi, estabamos todos contentos en el vestuario y me lleve el alfajor de regalo q le daban al jugador de la cancha, y sabes q fue lo mejor mami, q yo sabía q iba a meter un gol, por eso me psue esta remera acá abajo, para dedicarte el gol a vos, y fue el primero, y yo se q no fue ni el consejo del profe, ni la zapatilla ni nada, yo se q cuando sali a la cancha y te vi a vos en la tribuna, asi aplaudiendo y gritando, me emocione, y jugue por vos, ni por mi como había pensado la noche anterior, ni por el equipo como me había dicho el profe, por vos mami nomas, para verte feliz y metí el primer gol y te mostre la remera q decía &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;"te quiero mama"&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;y cuando te vi q se te caian las lagrimas, me enchufe mas y la rompi mami, todo por vos...&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;By Kemero&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-4663491971885843388?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/4663491971885843388/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=4663491971885843388' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/4663491971885843388'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/4663491971885843388'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2008/09/el-juego.html' title='el juego'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-9160070536977175564</id><published>2008-08-02T10:32:00.006-03:00</published><updated>2008-08-02T10:39:25.271-03:00</updated><title type='text'>El sueño del pibe!</title><content type='html'>&lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Yo quería ser arquero, desde que nací, calculo que más por  una cuestión de facilidad y simpleza que de otra cosa, pero en fin, esa era la  cuestión, arquero, con guantes grandes y camiseta de mangas largas, de esas que  tienen un uno en letra arial tamaño setenta y dos en la espalda, para que se  sepa, señores concurrentes, fanáticos, niños y abuelos, que aquí está, ha  llegado en un estado magnífico, el arquero de nuestro equipo, Club Atlético  Huracán, pueden ustedes disfrutarlo ahora que ya lo tienen aquí, frente a sus  ojos señores, el mejor arquero de nuestro país, Gonzalo Fuentes, ¡Un aplauso por  favor!. Qué mierda, tanta pavada. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;La cosa era mi viejo, insoportablemente tan mío que daba  pena saberlo tanto, hasta en los sueños, hasta en los recreos de la escuela,  saberlo y acordarme a cada instante que era mi viejo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Para ese entonces, a mis diez años ya había  aprendido yo como se vende un diario en una esquina de Buenos Aires, buenos días  señor, ¿Ya compró su diario? Por favor, así puedo seguir estudiando, mis padres  no pueden pagarme las cosas de la escuela, bla, bla, bla, y así caían, como  moscas pobre gente, porque al final, yo me terminaba gastando la plata en  figuritas de fútbol y alguna que otra bolita que me gustara mucho y que nadie  quisiera apostar, porque sino se las ganaba en los recreos a los pibes de la  escuela y me guardaba la plata. La cosa, era que cuando la maestra pedía que  llevemos un mapa, o un compás nuevo, o tenía que comprar un cuaderno, estaba  frito, porque ya me había gastado toda la plata, y el viejo decía que si yo  quería estudiar, que estudiara, pero que él no me iba a dar un peso, porque a mi  edad él ya estaba rastrillando los campos con el abuelo y que ya sabía manejar,  aunque yo no le creía nada, y aún hoy no le creo, porque es tan mentiroso como  doña María, la vecina de acá a la vuelta que me vive regalando caramelos de  naranja que a mí no me pasan por la garganta de tan feos que son, pero igual me  los como porque sino papá dice que soy un desagradecido, un mal criado de  porquería, y que todo es culpa de mamá, que siempre me anda cubriendo y haciendo  los gustos, y ahí empieza la bataola, entonces me los como, con asco, pero me  los como, &lt;span&gt; &lt;/span&gt;los paso rápido por la garganta y trato de olvidarme de  que tengo papilas gustativas, como todos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Los partidos del domingo eran en lo que pensaba toda la semana,  aunque nunca podía entrar a la cancha, porque papá tenía un amigo que trabajaba  ahí, en la puerta de entrada, entonces ya me conocía, él y todos los de las  demás puertas, porque el pibe tiene terminantemente prohibida la entrada hasta  que no se dedique a laburar como se debe, Cachito, no vendiendo tres diarios de  mierda a la mañana antes de ir a la escuela como si fuera una nenita, vos sabés,  como yo, lo que es laburar Cachito, &lt;span&gt; &lt;/span&gt;yo no creo que se anime a  contradecirme, más sabiendo que estás vos acá, y que lo conoces, pero nunca se  sabe ¿Viste?, los pibes vienen bravos ahora, cuando yo era chico, bastaba con  que mi viejo levantara la mirada, ahora te tenés que sacar el cinto y ponérselo  en la espalda capaz, porque te miran con esos ojos, creyéndose más que vos, que  a mí me dan ganas de matarlo, qué querés que te diga, ahora andan mucho con eso  de que hay que hablar tranquilos y que todo se soluciona así, pero para mí eso  no funciona ni medio, ni medio. Así que ya sabés, si lo ves rondando, dejalo  nomás, ahora cuando se atreva a entrar ponele un cachetazo y mandalo pa’ afuera,  yo te lo permito sabés, si vos sos como mi hermano Cachito, y me avisás  enseguidita que yo lo vengo a buscar y ahí si se las va a ver conmigo, ahí sí.  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Cachito no era malo, pero sabía que el viejo era como era, así de  repugnante y autoritario como él solo, entonces no me podía dejar pasar, más  porque se imaginaba la que se me venía después a mí, en casa, con el cinto de  cuero y la chancleta de goma. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Yo me conformaba rondando la cancha, viendo las banderas y los  gorros, y las camisetas&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;de la gente eufórica cantando las  canciones de cancha que siempre se cantan en las canchas, porque en ese tiempo  solo se cantaban en las canchas de futbol, cuando se veían enfrentadas las  tribunas como titanes de diez mil ojos y diez mil manos, saltando con tantos  pies que parecía que se iba a derrumbar la ciudad entera de alegría, y de furia,  y de impotencia, y de llanto, y de tantas cosas que yo sabía que se sentían ahí  dentro, cuando aparecían los jugadores y entre gambetas y sombreritos tiraban la  pelota con tanta puntería, o con tan poca…pero todo eso lo descubrí unos años  después, mientras tanto no me atreví a pisar la boletería para comprar una  popular. Me conformé yendo al club del barrio, el Pedro Echagüe, y empecé  mirando los entrenamientos de los pibes, muchos que iban a mi escuela y otros  que no, me sentaba en la tribuna con las figuritas en los bolsillos para ver si  alguno quería cambiarme cuando terminaran y miraba como el entrenador les  gritaba que así no Hernán, tenés que ir por la derecha che, y vos Mariano,  marcalo a Julián que sabes que si se te escapa te mete el gol, vamos, vamos,  sigan che que nos quedan quince minutos nomás, quince. Gol, a mí sí que esos  pescados no me metían un gol ni por magia, eran unos salames, pero eran los que  estaban adentro de la cancha, eran ellos, no yo, eran ellos porque seguro tenían  un padre que los quería jugando a la pelota no trabajando, como todos los  padres, eran ellos porque seguro tenían un padre que les comprara mapas,  figuritas, compases, y cuadernos nuevos cuando se lo pidieran, eran ellos porque  nunca se habían levantado a las cinco de la mañana a pasar por lo de Roberto y  decirle dame diez nomás hoy, no hay muchas noticias nuevas ¿Verdad? Si dame diez  que más no creo que se vendan, cualquier cosa después vuelvo, Gracias Roberto,  hasta luego. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Así estuve como tres meses, yendo todos los días al club a mirar  desde las gradas de madera húmeda y vieja que los domingos rebalsaba de gente  del barrio alentando por sus sobrinos, o sus hijos, o sus nietos, de pancheros y  pochocleros, y señoras que vendían café y torta para la cooperadora del club,  que cada vez se venía más abajo a pesar de que cobraban tan altas las cuotas que  casi nadie podía ir a practicar ningún deporte. Pero yo, domingo por medio no  iba , caminaba hasta la cancha (porque era más lindo que tomarme el colectivo,  se hacía más largo) a vivir desde afuera los partidos de Huracán, con una radio  de bolsillo que casi nunca podía escuchar muy bien por todos los ruidos que  venían desde ahí dentro, total Cachito sabía que yo podía andar por ahí, pero no  meterme.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;No sé ni cómo ni por qué, un día el entrenador del Echagüe, me  preguntó que de qué jugaba yo, y por supuesto le dije que de arquero, y que yo  era muy bueno señor, a mi hermano mayor, que ya tiene catorce y patea muy fuerte  siempre le atajo los penales en el patio de mi casa, que es re chiquitito, y  &lt;span&gt; &lt;/span&gt;mi tío, el hermano de mi mamá una vez me vio atajando y me quiso  llevar a probar a River, pero mi papá lo sacó a las patadas y le dijo que yo no  era para jugar al fútbol, que eso era para los ricos, que no tienen que andar  trabajando, porque todo les llueve del cielo, como a él, y mi tío nunca más  volvió, pero cuando habla por teléfono con mi mamá siempre le dice que lo  convenza a mi viejo para que me lleve a probar a River, porque soy muy bueno,  muy bueno, señor. El tipo me contestó que eso había que verlo, que seguramente  yo le decía la verdad y que mi tío no se equivocaba pero que había que verlo,  venite el jueves cuando salgas de la escuela que a nosotros justo nos falta un  arquero, llegá temprano eh, porque sino, empezamos sin vos y perdés la  oportunidad, yo te aviso. Eso fue un lunes, así que me dio tiempo a pensar qué  inventar para salir el jueves después de la escuela, porque los únicos días que  tenía permiso para salir eran los lunes y los miércoles, y hasta las siete  nomás, entonces se me ocurrió decirle a papá, que en el Echagüe me habían pedido  si no iba el jueves a atender el bufet, que me daban tres pesos y las propinas,  y me dejó. Para eso, tuve que juntar la plata de los diarios los cuatro días  antes y no comprarme ni figuritas ni nada para la escuela, y así poder mostrarle  a papá que me habían pagado.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Por suerte, llegué a los seis pesos  con la venta, y ya podía taparle la bocota de elefante a papá que siempre andaba  presumiéndose y desmereciéndome el trabajo a mí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Cuando llegué, el profesor me presentó a todos los pibes, y ahí  nomás ya me di cuenta de que con ese Julián, que tenía tanta fama de goleador,  íbamos a terminar mal, pero igual me hice el bueno y le di la mano, como dice  papá que se saludan los hombres, entonces él le pregunto al entrenador “¿Y éste  va a jugar así, de alpargatas, jajaj?” todos los pibes se rieron con él, y yo  creí que podía matarlos a todos juntos y al mismo tiempo de tanta bronca que  tenía por la garganta, entonces el profesor le contestó que no, que mi mamá  recién me había alcanzado los botines, porque yo era tan despistado que me los  había olvidado en mi casa, y me trajo un par de botines usados, negros y verdes,  que no sé de dónde sacó porque mi mamá tampoco sabía que yo iba a jugar y yo no  me había puesto botines en los pies en toda mi vida&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;de pobre  (así&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;me quedaron los pies después de terminar, toditos llagados)  Empezamos a jugar, a mí me tocó para el equipo azul, y el tal Julián para el  rojo. Íbamos&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;empatando cuatro a cuatro y en el último minuto,  Mariano, le hizo un penal que iba a patear Julián. Ese era mi momento, el  momento de demostrarle al profesor que yo no le había mentido y que mi tío no se  había equivocado, y que él cuando me pidió que vaya a jugar tampoco, tenía que  atajarlo sí o sí, más con la ventaja de conocerle la patada a Julián de todas  las veces que había estado sentado en las gradas mirando los partidos, sabiendo  que casi siempre pateaba &lt;span&gt; &lt;/span&gt;abajo a la derecha, como una nena, así  que apenas sonó el silbato, yo ya estaba tirado en el piso con la pelota de  cuero entre las manos, rebalsándome de alegría y orgullo de mi mismo, como nunca  había sentido tanto de mí, ni siquiera el día que había vendido casi treinta  diarios en tres horas y media, ni siquiera ese día tantas cosquillas en las  venas. Pero el muy tonto de Julián empezó a gritar como un loquito de que yo me  había adelantado, de que no puede ser que en este club juegue un canillita de  morondanga que ni siquiera trae botines y que encima el profesor lo defienda, si  usted lo vio entrenador, lo vio que se adelantó, no me diga que no, ¡Es injusto!  El entrenador, dijo que se había acabado la discusión, y que el partido  terminaba ahí, empatado cuatro a cuatro, como los grandes clásicos, y que no hay  que desacatarse nunca tanto como había echo Julián, porque lo único que vamos a  conseguir es una expulsión y con justa razón, porque para discutir así se es  abogado no jugador de fútbol, los problemas, y las injusticias, como ustedes le  llaman se arreglan en la cancha, y con la pelota no con el árbitro, se acabó,  todos a los vestuarios, no vemos el lunes, a la misma hora. Yo ni fui al  vestuario, me saqué los botines y le pregunté al profesor si quería que se los  lavara, me dijo que no, entonces me quedé por ahí, mirando los trofeos un rato.  Afuera me estaba esperando Julián, con otros tres que ni me acuerdo como se  llamaban, pero que me dieron nomás cuando estaba en el piso, porque primero nos  dejaron&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;pelear mano a mano, y nos golpeamos como luchadores, con  patadas y piñas y con todo lo que pudiera imaginarse, una locura. A penas me  dejaron, entré al club para lavarme un poco, porque estaba lleno de barro y de  sangre, y ahí fue cuando el profesor me vio hecho un desastre, y me preguntó que  qué había pasado y cuando le conté se puso como loco y dijo que Julián lo iba a  escuchar el lunes siguiente, que no se puede andar boxeando por la vida  solamente porque a uno le atajan un penal. Y me dijo también, que al final, yo  tenía razón, que era muy bueno y que íbamos a ver qué hacíamos conmigo, porque  era muy buen arquero, y no se podía desperdiciarme en ese club.  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;La cosa fue entrar a casa, porque papa se avivó enseguidita de que  yo había andado a las piñas, y me preguntó por qué, y entonces yo le dije que  había un pibe en el club al que yo no le caía muy bien, y entonces sin  preguntarme más nada me mandó a dormir sin cenar, porque ni hace falta pegarte  si ya te fajaron como si fueras una nenita, ¡Maricón! ¡Tomátelas de mi vista!  Hacé el favor, y no volvés más al club de porquería ese, que me hacés pasar  vergüenza nomás, ¡No te quiero ver más ahí! ¿Me escuchaste no? &lt;span&gt; &lt;/span&gt;Y  no fui más, por las dudas, y así se enterró por unos años mi suerte de arquero  en una casa de paredes húmedas y tristeza por todas partes, y seguí vendiendo  diarios hasta los catorce cuando tuve la suerte de que don Ismael me tomara como  empleado de su almacén en Lugano, y que con el tiempo me diera la piecita de  arriba para que no viajara tanto y no gastara tanto pasaje y así pudiera  guardarme unos pesitos, porque él decía que siempre hay que ahorrar, sin saber  para qué, porque nunca se sabe, esta vida...Y así me conformé un poco con esto,  un poco con aquello otro y fui haciéndome adulto, como mi viejo había querido  que sea desde que me tuvo en bazos por primera vez y dijo, este no me va a  fallar nunca Sara, este vas a ver que no.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Pero antes de terminar de envejecer joven, me pasó algo que no me  dejó morir en vida, como mi vieja pobrecita, que desde que lo conoció a papá  estaba como una planta. Un domingo, que andaba yo rondando la cancha de huracán,  como tantos domingos de mi vida, decidí entrar, porque aunque ya no viviera con  él y pudiera decidir solo que cosa hacer y que cosa no, tenía adentro su voz  amenazándome a mí y a mamá. Cachito todavía andaba por ahí, aunque capaz no diga  nada o capaz no me reconoce, y si dice que diga, total mamá ya me tiene a mí, lo  puede dejar si quiere, algo vamos a inventar, ma sí, yo entro. Y entré, me  guardé la entrada como si fuera una reliquia y aún hoy, casi treinta años  después la miro de vez en cuando y lloro de nostalgia por ese día. El partido  terminó dos a uno, a favor del globo, que por esas épocas andaba de lujo. Peor  no quería irme, no quería irme nunca si hubiese podido, porque en ese momento sí  sabía y sentía todo lo que había imaginado antes, como un boludo, del otro lado  de la puerta. En algún momento, un hombre vino a decirme que me fuera por favor,  que la cancha se cerraría en un momento y que no puede quedarse aquí, a menos  que quiera pasar la noche muerto de frío. Salí, y me quedé un rato más del lado  de afuera. Y apareció el entrenador. Estaba trabajando de ayudante del director  técnico de huracán, don Julio Giménez, uno de los goleadores más importantes de  la historia del club, y el mejor pateador de penales que se haya conocido. El  tipo me reconoció, y vino a saludarme y a preguntarme como andaba y qué era de  mi vida, le conté un poco lo que había pasado desde aquel día en que me maté con  Julián, pero no me dejó terminar y me dijo: yo te debo una pibe, ahora es un  poco tarde, no ahora mismo digo, que ya pasaron los años, pero no te creas que  me olvidé de vos, me imagino que no estás jugando de arquero pero a mi me  demostraste cuán bueno sos, a ver si se lo podes de mostrar a otro, ¡Julio! Vení  un cacho che que te quiero presentar un arquero de aquellos, vas a ver, este lo  tuve yo de chiquito, es muy bueno eh, pasa que no ha podido probarse en ningún  lado, cuestiones de la vida viste, pero no sé, ¿Podremos hacer algo por él?  Gimenez, medio frío le dijo que sí, pero que había que ver que si yo era tan  bueno como él decía, porque vos andas siempre exagerando de tus alumnos, ya ni  sé si creerte o no, ¿Vos pibe te animas a atajarme unos penales?, ahora mismo  digo, ya, yo te pateo tres y veo cómo andás, pero si me atajás uno nomás, te  prometo que te meto en las inferiores, porque vos no tenés más de quince ¿No? Te  doy mi palabra. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Y entramos. Los primeros dos me los metió como una bala en el  corazón, pero para el tercero me prepare como si fuese a atajar el último penal  de mi vida, porque era más o menos así, el último, ese o nunca. Sudando frío y  con las piernas temblando, le miré la cara de ganador a Giménez que sabía que  era prácticamente imposible que yo atajara, que sabía que a mí se estaban  enredando los dedos de las manos como una bola de lana, y yo escuché el silbato  del entrenador otra vez, que nuevamente servía de árbitro y me tiré abajo y al  centro, y sentí como la pelota me reventaba los órganos y me quemaba entre las  manos, pero me la aguanté y entonces, supe que le había atajado un penal al  mejor pateador de penales de mi país, supe que era mejor que cualquier otro,  aunque muchos le hubiesen atajado otros penales, no importaba, yo era el mejor  de todos, el más grande, y me estaba pudriendo en un almacén de lugano vendiendo  fideos sueltos y dulce de leche en vasitos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Inmediatamente, fui para lo de mis viejos, y me atendió mi mamá  llorando como una loca, gritándome que a papá le había dado un ataque al  corazón, parecía, y que los de la ambulancia se tardaban tanto en venir como si  estuvieran en medio del desierto. Caminé hasta la habitación de mi viejo y lo vi  tendido en la cama, como si ya estuviera muerto pero como si siguiera vivo para  molestarnos a todos, entonces me acerqué a él que me preguntó si me había  acordado de que tengo familia, y que si ese tal Ismael me había permitido salir  de ese almacensucho de mierda, casi sin voz, porque ya no podía más, entonces me  acerqué un poco más y le dije al oído que no, que venía de atajar el penal más  lindo de la historia, y que seguramente me viera jugar en la primera de huracán  en un tiempo, si es que sobrevive a este ataque, que bien merecido lo tiene  viejo, pero que no se cómo le dio, porque siempre creí, hasta el día de hoy, que  nadie en el mundo pudiera tener menos corazón que usted, pero ya ve cómo no,  viejito, a todos nos llega la muerte, no se le escape viejo, que aquí nadie lo  necesita, muérase tranquilo, que ahora yo, arquero de huracán, puedo hacerme  cargo de la familia, y mejor que usted, mírelo desde el cielo  sino.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Yo creo que se terminó muriendo de rabia y no por el ataque que le  había dado minutos antes, pero en fin, se murió, que era lo que todos queríamos,  hasta mamá que siguió llorando por él mucho tiempo, pero que no se perdió ni un  partido mío.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: right;" class="EC_MsoNormal"&gt;Noelia Bonomini&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Gracias Noe, por el cuento este, y por el otro de los títeres, le das vida  a mi blog (?) Y le puse nombre al cuento, porq me lo mandaste sin nombre, ortiva ¬¬&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="EC_MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: 'Times New Roman','serif';"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y ahora te debo algo, te traigo una piedrita del día Sábado de La Vela jajajaja&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-9160070536977175564?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/9160070536977175564/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=9160070536977175564' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/9160070536977175564'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/9160070536977175564'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2008/08/el-sueo-del-pibe.html' title='El sueño del pibe!'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-4122717967797308604</id><published>2008-07-01T12:24:00.002-03:00</published><updated>2008-07-01T12:41:30.641-03:00</updated><title type='text'>Puntero Izquierdo</title><content type='html'>Cuento de Mario Benedetti, en el q todos dicen q gracias a esté cuento se empezo a dar el fútbol en la literatura...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a todos por pasar y leer los cuentos q pongo :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;Vos sabés las que se arman en cualquier cancha más allá de Propios. Y si no  acordate del campito del Astral, donde mataron a la vieja Ulpiana. Los años que  estuvo hinchándola desde el alambrado y, la fatalidad, justo esa tarde no pudo  disparar por la uña encarnada. Y si no acordate de aquella canchita de mala  muerte, creo que la del Torricelli, donde le movieron el esqueleto al pobre  Cabeza, un negro de mano armada, puro pamento, que ese día le dio la loca de  escupir cuando ellos pasaban con la bandera. Y si no acordate de los menores de  Cuchilla Grande, que mandaron al nosocomio al back derecho del Catamarca, y todo  porque le había hecho al capitán de ellos la mejor jugada recia de la tarde. No  es que me arrepienta ¿sabés? de estar aquí en el hospital, se lo podés decir con  todas las letras a la barra del Wilson. Pero para jugar más allá de Propios hay  que tenerlas bien puestas. ¿O qué te parece haber ganado aquella final contra el  Corrales, jugando nada menos que nueve contra once? Hace ya dos años y me parece  ver al Pampa, que todavía no había cometido el afane pero lo estaba germinando,  correrse por la punta y escupir el centro, justo a los cuarenta y cuatro de la  segunda etapa, y yo que la veo venir y la coloca tan al ángulo que el golerito  no la pudo ni pellizcar y ahí quedó despatarrado, mandándose la parte porque los  de Progreso le habían echado el ojo. ¿O qué te parece haber aguantado hasta el  final en la cancha del Deportivo Yi, donde ellos tenían el juez, los línema, y  una hinchada piojosa que te escupían hasta en los minutos adicionales por  suspensiones de juego, y eso cuando no entraban al fiel y te gritaban: "¡Yi!  ¡Yi! ¡Yi!" como si estuvieran llorando, pero refregándote de paso el puño por la  trompa? Y uno haciéndose el etcétera porque si no te tapaban. Lo que yo digo es  que así no podemos seguir. O somos amater o somos profesional. Y si somos  profesional que vengan los fasules. Aquí no es el Estadio, con protección  policial y con esos mamitas que se revuelcan en el área sin que nadie los toque.  Aquí si te hacen un penal no te despertás hasta el jueves a más tardar. Lo que  está bien. Pero no podés pretender que te maten y después ni se acuerden de vos.  Yo sé que para todos estuve horrible y no precisa que me pongas esa cara de  Rosigna y Moretti. Pero ni vos ni don Amílcar entienden ni entenderán nunca lo  que pasa. Claro, para ustedes es fácil ver la cosa desde el alambrado. Pero hay  que estar sobre el pastito, allí te olvidás de todo, de las instrucciones del  entrenador y de lo que te paga algún mafioso. Te viene una cosa de adentro y  tenés que llevar la redonda. Lo ves venir al jalva con su carita de rompehueso y  sin embargo no podés dejársela. Tenés que pasarlo, tenés que pasarlo siempre,  como si te estuvieran dirigiendo por control remoto. Si te digo que yo sabía que  esto no iba a resultar, pero don Amílcar que empieza a inflar y todos los días a  buscarme a la fábrica. Que yo era un puntero de condiciones, que era una lástima  que ganara tan poco, y que aunque perdiéramos la final él me iba a arreglar el  pase para el Everton. Ahora vos calculá lo que representa un pase para el  Everton, donde además de don Amílcar, que después de todo no es más que un  cafisho de putas pobres, está nada menos que el doctor Urrutia, que ése sí es  Director de Ente Autónomo y ya colocó en Talleres al entreala de ellos.  Especialmente por la vieja, sabés, otra seguridad, porque en la fábrica ya estoy  viendo que en la próxima huelga me dejan con dos manos atrás y una adelante. Y  era pensando en esto que fui al café Industria a hablar con don Amílcar. Te  aseguro que me habló como un padre, pensando, claro, que yo no iba a aceptar. A  mí me daba risa tanta delicadeza. Que si ganábamos nosotros iba a ascender un  club demasiado díscolo, te juro que dijo díscolo, y eso no convenía a los  sagrados intereses del deporte nacional. Que en cambio el Everton hacía dos años  que ganaba el premio a la corrección deportiva y era justo que ascendiera otro  escalón. En la duda, atenti, pensé para mi entretela. Entonces le dije el asunto  es grave y el coso supo con quién trataba. Me miró que parecía una lupa y yo le  aguanté a pie firme y le repetí que el asunto es grave. Ahí no tuvo más remedio  que reírse y me hizo una bruta guiñada y que era una barbaridad que una  inteligencia como yo trabajase a lo bestia en esa fábrica. Yo pensé te clavaste  la foja y le hice una entradita sobre Urrutia y el Ente Autónomo. Después, para  ponerlo nervioso, le dije que uno también tiene su condición social. Pero el  hombre se dio cuenta que yo estaba blando y desembuchó las cifras. Graso error.  Allí nomás le saqué sesenta. El reglamento era éste: todos sabían que yo era el  hombre-gol, así que los pases vendrían a mí como un solo hombre. Yo tenía que  eludir a dos o tres y tirar apenas desviado o pegar en la tierra y mandarme la  parte de la bronca. El coso decía que nadie se iba a dar cuenta que yo corría pa  los italianos. Dijo que también iban a tocar a Murias, porque era un tipo  macanudo y no lo tomaba a mal. Le pregunté solapadamente si también Murias iba a  entrar en Talleres y me contestó que no, que ese puesto era diametralmente mío.  Pero después, en la cancha, lo de Murias fue una vergüenza. El pardo no disimuló  ni medio; se tiraba como una mula y siempre lo dejaban en el suelo. A los  veintiocho minutos ya lo habían expulsado porque en un escrimaye le dio al  entreala de ellos un codazo en el hígado. Yo veía de lejos tirándose de palo a  palo al meyado Valverde, que es de esos idiotas que rechazan muy pitucos  cualquier oferta como la gente, y te juro por la vieja que es un amater de  órdago, porque hasta la mujer, que es una milonguita, le mete cuernos en todo  sector. Pero la cosa es que el meyado se rompía y se le tiraba a los pies nada  menos que a Bademian, ese armenio con patada de burro que hace tres años casi  mata de un tiro libre al golero del Cardona. Y pasa que te contagiás y sentís  algo adentro y empezás a eludir y seguís haciendo dribles en la línea del córner  como cualquier mandrake y no puede ser que con dos hombres de menos (porque al  Tito también lo echaron, pero por bruto) nos perdiéramos el ascenso. Dos o tres  veces me la dejé quitar pero ¿sabés? me daba un calor bárbaro porque el jalva  que me marcaba era más malo que tomar agua sudando y los otros iban a pensar que  yo había disminuido mi estándar de juego. Allí el entrenador me ordenó que  jugara atrasado para ayudar a la defensa y yo pensé que eso me venía al trome  porque jugando atrás ya no era el hombre-gol y no se notaría tanto si tiraba  como la mona. Así y todo me mandé dos boleos que pasaron arañando el palo y  estaba quedando bien con todos. Pero cuando me corrí y se la pasé al Ñato  Silveira para que entrara él y ese tarado me la pasó de nuevo, a mí que estaba  solo, no tuve más remedio que pegar en la tierra porque si no iba a ser muy  bravo no meter el gol. Entonces, mientras yo hacía que me arreglaba los zapatos,  el entrenador me gritó a lo Tittaruffo: “¿Qué tenés en la cabeza? ¿Moco?” Eso,  te juro, me tocó aquí dentro, porque yo no tengo moco y si no preguntale a don  Amílcar, él siempre dijo que soy un puntero inteligente porque juego con la  cabeza levantada. Entonces ya no vi más, se me subió la calabresa y le quise  demostrar al coso ése que cuando quiero sé mover la guinda y me saqué de encima  a cuatro o cinco y cuando estuve solo frente al golero le mandé un zapatillazo  que te lo boliodire y el tipo quedó haciendo sapitos pero exclusivamente a  cuatro patas. Miré hacia el entrenador y lo encontré sonriente como aviso de  Rider y recién entonces me di cuenta que me había enterrado hasta el ovario Los  otros me abrazaban y gritaban: “¡Pa los contras!”, y yo no quería dirigir la  visual hacia donde estaba don Amílcar con el doctor Urrutia o sea justo en la  banderita de mi córner, pero en seguida empezó a llegarme un kilo de putiadas,  en la que reconocí el tono mezzosoprano del delegado y la ronquera con bitter de  mi fuente de recursos. Allí el partido se volvió de trámite intenso porque entró  la hinchada de ellos y le llenaron la cara de dedos a más de cuatro. A mí no me  tocaron porque me reservaban de postre. Después quise recuperar puntos y pasé a  colaborar con la defensa, pero no marcaba a nadie y me pasaban la globa entre  las piernas como a cualquier gilberto. Pero el meyado estaba en su día y sacaba  al córner tiros imposibles. Una vuelta se la chingué con efecto y todo, y ese  bestia la bajó con una sola mano. Miré a don Amílcar y al delegado, a ver si se  daban cuenta que contra el destino no se puede, pero don Amílcar ya no estaba y  el doctor Urrutia seguía moviendo los labios como un bagre. Allí nomás terminó  uno a cero y los muchachos me llevaron en andas porque había hecho el gol de la  victoria y además iba a la cabeza en la tabla de los escores. Los periodistas  escribieron que mi gol, ese magnífico puntillazo, había dado el más rotundo  mentís a los infames rumores circulantes. Yo ni siquiera me di la ducha porque  quería contarle a la vieja que ascendíamos a Intermedia. Así que salí todo  sudado, con la camiseta que era un mar de lágrimas, en dirección al primer  teléfono. Pero allí nomás me agarraron del brazo y por el movado de oro le di la  cana a la bruta manaza de don Amílcar. Te juro que creía que me iba a felicitar  por el triunfo, pero está clavado que esos tipos no saben perderla. Todo el  partido me la paso chingándola y tirando desviado o sea hipotecando mis  prestigios, y eso no vale nada. Después me viene el sarampión y hago un gol de  apuro y eso está mal. Pero ¿y lo otro? Para mí había cumplido con los sesenta  que le había sacado de anticipo, así que me hice el gallito y le pregunté con  gran serenidad y altura si le había hablado al delegado sobre mi puesto en  Talleres. El coso ni mosquió y casi sin mover los labios, porque estábamos entre  la gente, me fue diciendo podrido, mamarracho, tramposo, andá a joder a Gardel,  y otros apelativos que te omito por respeto a la enfermera que me cuida como una  madre. Dimos vuelta una esquina y allí estaba el delegado. Yo como un caballero  le pregunté por la señora, y el tipo, como si nada, me dijo en otro orden la  misma sarta de piropos, adicionando los de pata sucia, maricón y carajito. Yo  pensé la boca se te haga un lago, pero la primera torta me la dio el Piraña,  aparecido de golpe y porrazo, como el ave fénix, y atrás de él reconocí al  Gallego y al Chiche, todos manyaorejas de Urrutia, el cual en ningún momento se  ensució las manos y sólo mordía una boquilla muy pituca, de ésas de contrabando.  La segunda piña me la obsequió el Canilla, pero a partir de la tercera perdí el  orden cronológico y me siguieron dando hasta las calandrias griegas. Cuando  quise hacerme una composición de lugar, ya estaba medio muerto. Ahí me dejaron  hecho una pulpa y con un solo ojo los vi alejarse por la sombra. Dios nos libre  y se los guarde, pensé con cierta amargura y flor de gusto a sangre. Miré a  diestro y siniestro en busca de S.O.S. pero aquello era el desierto de Zárate.  Tuve que arrastrarme más o menos hasta el bar de Seoane, donde el rengo me  acomodó en el camión y me trajo como un solo hombre al hospital. Y aquí me  tenés. Te miro con este ojo, pero voy a ver si puedo abrir el otro. Difícil,  dijo Cañete. La enfermera, que me trata como al rey Farú y que tiene, como ya lo  habrás jalviado, su bruta plataforma electoral, dice que tengo para un semestre.  Por ahora no está mal, porque ella me sube a upa para lavarme ciertas ocasiones  y yo voy disfrutando con vistas al futuro. Pero la cosa va a ser después: el  período de pases ya se acaba. Sintetizando, que estoy colgado. En la fábrica ya  le dijeron a la vieja que ni sueñe que me vayan a esperar. Así que no tendré más  remedio que bajar el cogote y apersonarme con ese chitrulo de Urrutia, a ver si  me da el puesto en Talleres como me habían prometido.&lt;br /&gt;(1954)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-4122717967797308604?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/4122717967797308604/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=4122717967797308604' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/4122717967797308604'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/4122717967797308604'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2008/07/puntero-izquierdo.html' title='Puntero Izquierdo'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-8015956097328026758</id><published>2008-05-13T18:10:00.000-03:00</published><updated>2008-05-13T18:42:57.533-03:00</updated><title type='text'>El penal mas largo del mundo</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;El                             penal más fantástico del que yo tenga noticia se                             tiró en 1958 en un lugar perdido del valle de Río                             Negro, en Argentina, un domingo por la tarde en un                             estadio vacío. Estrella Polar era un club de                             billares y mesas de baraja, un boliche de borrachos                             en una calle de tierra que terminaba en la orilla                             del río. Tenía un equipo de fútbol que                             participaba en el campeonato del valle porque los                             domingos no había otra cosa que hacer y el viento                             arrastraba la arena de las bardas y el polen de las                             chacras.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;Los                             jugadores eran siempre los mismos, o los hermanos de                             los mismos. Cuando yo tenía quince años, ellos                             tendrían treinta y me parecían viejísimos. Díaz,                             el arquero, tenía casi cuarenta y el pelo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;El                             blanco que le caía sobre la frente de indio                             araucano. En el campeonato participaban dieciséis                             clubes y Estrella Polar siempre terminaba más abajo                             del décimo puesto. Creo que en 1957 se habían                             colocado en el decimotercer lugar y volvían a sus                             casas cantando, con la camiseta roja bien doblada en                             el bolso porque era la única que tenían. En 1958                             empezaron ganándole a Escudo Chileno, otro club de                             miseria.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;A                             nadie le llamo la atención eso. En cambio, un mes                             después, cuando habían ganado cuatro partidos                             seguidos y eran los punteros del torneo, en los doce                             pueblos del valle empezó a hablarse de ellos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;Las                             victorias habían sido por un gol, pero alcanzaban                             para que Deportivo Belgrano, el eterno campeón, el                             de Padini, Constante Gauna y Tata Cardiles, quedara                             relegado al segundo puesto, un punto más abajo. Se                             hablaba de Estrella Polar en la escuela, en el ómnibus,                             en la plaza, pero no imaginaba todavía que al                             terminar el otoño tuvieran 22 puntos contra 21 de                             los nuestros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;Las                             canchas se llenaban para verlos perder de una buena                             vez. Eran lentos como burros y pesados como roperos,                             pero marcaban hombre a hombre y gritaban como                             marranos cuando no tenían la pelota. El entrenador,                             un tipo de traje negro, bigotitos recortados, lunar                             en frente y pucho apagado entre los labios, corría                             junto a la línea de toque y los azuzaba con una                             vara de mimbre cuando pasaban a su lado. El público                             se divertía con eso y nosotros, que por ser menores                             jugábamos los sábados, no nos explicábamos como                             ganaban si eran tan malos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;Daban                             y recibían golpes con tanta lealtad y entusiasmo,                             que terminaban apoyándose unos sobre otros para                             salir de la cancha mientras la gente les aplaudía                             el 1 a 0 y les alcanzaba botellas de vino                             refrescadas en la tierra&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;húmeda.                             Por las noches celebraban en el prostíbulo de Santa                             Ana y la gorda Leticia                             se quejaba de que se comieran los restos del pollo                             que ella guardaban                             en la heladera. Eran                             la atracción y en el pueblo se les permitía todo.                             Los viejos les recogían                             de los bares cuando tomaban demasiado y se ponían                             pendencieros; los comerciantes                             les regalaban algún juguete o caramelos para los                             hijos y en el cine,                             las novias les consentían caricias por encima de                             las rodillas. Fuera de                             su pueblo nadie los tomaba en serio, ni siquiera                             cuando le ganaron a Atlético                             San Martín por 2 a 1.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;En                             medio de la euforia perdieron, como todo el mundo,                             en Barda del Medio y al                             terminar la primera rueda dejaron el primer puesto                             cuando Deportivo Belgrano                             los puso en su lugar con siete goles. Todos creímos,                             entonces, que la                             normalidad empezaba a restablecerse. Pero el domingo                             siguiente ganaron 1 a 0 y siguieron con su letanía                             de laboriosos, horribles triunfos y llegaron a                             la primavera con apenas un punto menos que el campeón.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;El                             último enfrentamiento fue histórico por el penal.                             El estadio estaba repleto                             y los techos de las casas también. Todo el mundo                             esperaba que Deportivo                             Belgrano repitiera los siete goles de la primera                             rueda. El día era fresco                             y soleado y las manzanas empezaban a colorearse en                             los arboles. Estrella                             Polar trajo más de quinientos hinchas que tomaron                             una tribuna por asalto                             y los bomberos tuvieron que sacar las mangueras para                             que se quedaran quietos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;El                             referí que pitó el penal era Herminio Silva, un                             epiléptico que vendía las rifas                             del club local y todo el mundo entendió que se                             estaba jugando el empleo                             cuando a los cuarenta minutos del segundo tiempo                             estaban uno a uno y todavía                             no había cobrado la pena por más que los de                             Deportivo Belgrano se tiraran                             de cabeza en el área de Estrella Polar y dieran                             volteretas y malabarismos                             para impresionarlo. Con el empate el local era campeón                             y Herminio                             Silva quería conservar el respeto por sí mismo y                             no daba penal porque                             no había infracción.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;Pero                             a los 42 minutos, todos nos quedamos con la boca                             abierta cuando el puntero                             izquierdo de Estrella Polar clavó un tiro libre                             desde muy lejos y se pusieron                             arriba 2 a 1. Entonces sí, Herminio Silva pensó en                             su empleo y alargó                             el partido hasta que Padín entró en el área y ni                             bien se le acercó un defensor pitó. Ahí nomás                             dio un pitazo estridente, aparatoso y sancionó el penal. En ese tiempo                             el lugar de ejecución no estaba señalado con una                             mancha blanca y                             había que contar doce pasos de hombre. Herminio                             Silva no alcanzó siquiera                             a recoger la pelota porque el lateral derecho de                             Estrella Polar, el Colo                             Rivero, lo durmió de un cachetazo en la nariz. Hubo                             tanta pelea que se hizo                             de noche y no hubo manera de despejar la cancha ni                             de despertar a Herminio                             Silva. El comisario, con la linterna encendida,                             suspendió el partido                             y ordenó disparar al aire. Esa noche el comando                             militar dictó estado de                             emergencia, o algo así, y mandó a enganchar un                             tren para expulsar del pueblo                             a toda persona que no tuviera apariencia de vivir                             allí.&lt;o:p&gt;                             &lt;/o:p&gt;                             &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;Según                             el tribunal de al Liga, que se reunió el martes,                             faltaban jugarse veinte                             segundos a partir de la ejecución del tiro penal y                             ese match aparte entre                             Constante Gauna, el shoteador y el gato Díaz al                             arco, tendría lugar el domingo                             siguiente, en el mismo estadio a puertas cerradas.                             De manera que el penal                             duro una semana y fue, si nadie me informa lo                             contrario, el más largo de                             toda la historia. El miércoles faltamos al colegio                             y nos fuimos al pueblo vecino                             a curiosear. El club estaba cerrado y todos los                             hombres se habían reunido                             do en la cancha, entre las bardas. Formaban una                             larga fila para patearle                             penales al Gato Díaz y el entrenador de traje negro                             y lunar trataba de                             explicarles que esa era la mejor manera de probar al                             arquero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;Al                             final, todos tiraron su penal y el Gato atajó unos                             cuantos porque le pateaban                             con alpargatas y zapatos de calle. Un soldado                             bajito, callado, que estaba                             en la cola, le tiró un puntazo con el borseguí                             militar y casi arranca la                             red. Al caer la tarde volvieron al pueblo, abrieron                             el club y se pusieron a                             jugar a las cartas. Díaz se quedó toda la noche                             sin hablar, tirándose para atrás                             el pelo blanco y duro hasta que después de comer se                             puso un escarbadientes                             en la boca y dijo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-Constante                             los tira a la derecha.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-Siempre                             -dijo el presidente del club.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-Pero                             él sabe que yo sé.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-Entonces                             estamos jodidos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-Sí,                             pero yo sé que él sabe -dijo el Gato.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-Entonces                             tírate a la izquierda y listo -dijo uno de los que                             estaban en la mesa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-No.                             El sabe que yo sé que él sabe -dijo el Gato Díaz                             y se levantó para ir a dormir.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-El                             Gato esta cada vez más raro -dijo el presidente el                             club cuando lo vio salir                             pensativo, caminando despacio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;El                             martes no fue a entrenar y el miércoles tampoco. El                             jueves, cuando loencontraron caminando por las vías                             del tren estaba hablando solo y lo seguía un                             perro con el rabo cortado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-¿Lo                             vas a atajar?- le preguntó, ansioso, el empleado de                             la bicicletería.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-No                             sé. ¿Qué me cambia eso?- preguntó.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-Que                             nos consagramos todos, Gato. Les tocamos el culo a                             esos maricones de Belgrano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-Yo                             me voy consagrar cuando la rubia de Ferreyra me                             quiera querer -dijo y silbó                             al perro para volver a su casa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;El                             viernes, la rubia de Ferreyra esta atendiendo la                             mercería cuando el intendente                             del pueblo entró con un ramo de flores y una                             sonrisa ancha como una                             sandía abierta. Esto                             te lo manda el Gato Díaz y hasta el lunes vos decís                             que es tu novio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-Pobre                             tipo -dijo ella con una mueca y ni miro las flores                             que habían llegado de                             Neuquén por el ómnibus de las diez y media.  &lt;o:p&gt;                             &lt;/o:p&gt;                             &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;A                             la noche fueron juntos al cine. En el entreacto el                             Gato salió al hall a fumar                             y la rubia de los Ferreyra se quedó sola en la                             media luz, con la cartera                             sobre la falda, leyendo cien veces el programa sin                             levantar la vista.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;El                             sábado a la tarde el Gato Díaz pidió prestadas                             dos bicicletas y fueron a pasear                             a las orillas del río. Al caer la tarde la quiso                             besar, pero ella dio vuelta                             la cara y dijo que el domingo a la noche, tal vez,                             después que atajara                             el penal, en el baile.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-¿Y                             yo cómo sé? -dijo él.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-¿Cómo                             sabés qué?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-Si                             me tengo que tirar para ese lado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;La                             rubia Ferreyra lo tomó de la mano y lo llevó hasta                             donde habían dejado las                             bicicletas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-En                             esta vida nunca se sabe quién engaña a quién                             -dijo ella.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;¿Y                             si no lo atajo? -preguntó él.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 1px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;Entonces                             quiere decir que no me querés -respondió la rubia,                             y volvieron al pueblo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;El                             domingo del penal salieron del club veinte camiones                             cargados de gente, pero                             la policía los detuvo a la entrada del pueblo y                             tuvieron que quedarse a un                             costado de la ruta, esperando bajo el sol. En aquel                             tiempo y en aquel lugar                             no había emisoras de radio, ni forma de enterarse                             de lo que ocurría en una                             cancha cerrada, de manera que los de Estrella Polar                             establecieron una posta                             entre el estadio y la ruta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;El                             empleado del bicicletero subió a un techo desde                             donde se veía el arco del Gato                             Díaz y desde allí narraba lo que ocurría a otro                             muchacho que había quedado                             en la vereda que a su vez transmitía a otro que                             estaba a veinte metros                             y así hasta que cada detalle llegaba a donde                             esperaban los hinchas de Estrella                             Polar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;A                             las tres de la tarde, los dos equipos salieron a la                             cancha vestidos como si                             fueran a jugar un partido en serio. Herminio Silva                             tenía un uniforme negro, desteñido pero limpio y                             cuando todos estuvieron reunidos en el centro de la cancha fue                             derecho hasta donde estaba el Colo Rivero que le había                             dado el                             cachetazo el domingo anterior y lo expulsó de la                             cancha. Todavía no se había                             inventado la tarjeta roja, y Herminio señala la                             entrada del túnel con una                             mano temblorosa de la que colgaba el silbato.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;Al                             fin, la policía sacó a empujones al Colo que quería                             quedarse a ver el penal.                             Entonces el arbitro fue hasta el arco con la pelota                             apretada contra una                             cadera, contó doce pasos y la puso en su lugar. El                             Gato Díaz se había peinado                             a la gomina y la cabeza le brillaba como una                             cacerola de aluminio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;Nosotros                             los veíamos desde el paredón que rodeaba la                             cancha, justo detrás del                             arco, y cuando se colocó sobre la raya de cal y                             empezó a frotarse las manos                             desnudas, empezamos a apostar hacía dónde tiraría                             Constante Gauna.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt; En                             la ruta habían cortado el tránsito y todo el Valle                             estaba pendiente de ese                             instante porque hacía diez años que el Deportivo                             Belgrano no perdía un campeonato.                             También la policía quería saber, así que dejaron                             que la cadena de                             relatores se organizara a lo largo de tres kilómetros                             y las noticias llegaban                             de boca en boca apenas espaciadas por los                             sobresaltos de la respiración.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;Recién                             a las tres y media, cuando Herminio Silva consiguió                             que los dirigentes                             de los dos clubes, los entrenadores y las fuerzas                             vivas del pueblo                             abandonaran la cancha, Constante Gauna se acercó a                             acomodar la pelota.                             Era flaco y musculoso y tenía las cejas tan                             pobladas que parecían cortarle                             la cara en dos. Había tirado ese penal tantas veces                             -contó después- que                             volvería a patearlo a cada instante de su vida,                             dormido o despierto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;A                             las cuatro menos cuarto, Herminio Silva se puso a                             medio camino entre el arco                             y la pelota, se llevó el silbato a la boca y sopló                             con todas sus fuerzas.                             Estaba tan nervioso y el sol le había machacado                             tanto sobre la nuca,                             que cuando la pelota salió hacía el arco, el referí                             sintió que los ojos                             se reviraban y cayó de espalda echando espuma por                             la boca. Díaz dio un paso                             al frente y se tiró a su derecha. La pelota salió                             dando vueltas hacía el                             medio del arco y Constante Gauna adivinó enseguida                             que las piernas del Gato                             Díaz llegarían justo para desviarla hacia un                             costado. El gato pensó en el                             baile de la noche, en la gloria tardía y en que                             alguien corriera a tirar la                             pelota al córner porque había quedado picando en                             el área.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;El                             petiso Mirabelli llegó primero que nadie y la sacó                             afuera, contra el alambrado,                             pero el árbitro Herminio Silva no podía verlo                             porque estaba en el suelo,                             revolcándose con su epilepsia. Cuando todo Estrella                             Polar se tiró sobre                             el Gato Díaz, el juez de línea corrió hacía                             Herminio Silva con la bandera                             parada y desde el paredón donde estábamos sentados                             oímos que gritaba: “¡no                             vale, no vale!”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;La                             noticia corrió de boca en boca, jubilosa. La                             atajada del Gato y el desmayo                             del árbitro. Entonces en la ruta todos abrieron las                             botellas de vino y                             empezaron a festejar, aunque el “no vale”                             llegara balbuceado por los mensajeros                             como una mueca atónita.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;Hasta                             que Herminio Silva no se puso de pie, desencajado                             por el ataque, no hubo                             respuesta definitiva. Lo primero que preguntó fue                             “qué pasó” y cuando se                             lo contaron sacudió la cabeza y dijo que había que                             patear de nuevo porque él                             no había estado allí y el reglamento decía que el                             partido no puede jugarse                             con un árbitro desmayado. Entonces el Gato Díaz                             apartó a los que querían                             pegarle al vendedor de rifas de Deportivo Belgrano y                             dijo que había que                             apurarse porque esa noche él tenía una cita y una                             promesa y fue otra vezbajo el arco.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;Constante                             Gauna debía tenerse poca fe, porque le ofreció el                             tiro a Padini y recién                             después fue hacía la pelota mientras el juez de línea                             ayudaba a Herminio                             Silva a mantenerse parado. Afuera se escuchaban                             bocinazos de festejo                             y los jugadores de Estrella Polar empezaron a                             retirarse de la cancha rodeados                             por la policía.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;El                             pelotazo salió hacía la izquierda y el Gato Díaz                             se fue para el mismo lado                             con una elegancia y una seguridad que nunca más                             volvió a tener. Costante                             Gauna miró al cielo y después se echó a llorar.                             Nosotros saltamos del                             paredón y fuimos a mirar de cerca a Díaz, el                             viejo, el grandote, que miraba                             la pelota que tenía entre las manos como si hubiera                             sacado la sortija de                             la calesita.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                             &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 10px 5px 5px; line-height: 90%;" align="justify"&gt;                             &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;Dos                             años más tarde, cuando él era una ruina y yo un                             joven insolente, me lo encontré                             otra vez, a doce pasos de distancia y lo vi inmenso,                             agazapado en punta                             de pie, con los dedos abiertos y largos. En una mano                             llevaba un anillo de                             matrimonio que no era de la rubia de los Ferreyra                             sino de la hermana del Colo                             Rivero, que era tan india y tan vieja como él. Evité                             mirarlo a los ojos                             y le cambié la pierna; después tiré de zurda,                             abajo, sabiendo que no llegaría                             porque estaba un poco duro y le pesaba la gloria.                             Cuando fui a buscar                             la pelota dentro del arco, el Gato Díaz estaba                             levantándose como un perro                             apaleado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;                                                          &lt;span style="font-size: 8pt;font-family:Verdana;color:#666666;"  &gt;-Bien,                             pibe -me dijo-. Algún día, cuando seas viejo, vas                             a andar contando por                             ahí que le hiciste un gol al Gato Díaz, pero para                             entonces ya nadie se va                             a acordar de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Osvaldo Soriano&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-8015956097328026758?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/8015956097328026758/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=8015956097328026758' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/8015956097328026758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/8015956097328026758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2008/05/el-penal-mas-largo-del-mundo.html' title='El penal mas largo del mundo'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-2721350653104825378</id><published>2008-04-22T18:45:00.000-03:00</published><updated>2008-04-22T19:16:09.038-03:00</updated><title type='text'>Tren Fantasma</title><content type='html'>&lt;p class="Estilo5"&gt;Se quedaron jugando hasta que escucharon la voz de su madre, que desde el departamento anunciaba que la cena estaba lista. El perro siempre los acompañaba, también se sumaba algún vecino y luego se armaban las discusiones sobre la pelota o el arco que debía ocupar Jorge. Martín siempre pateaba, y todo era correr y patear y atajar, hasta que se hacía de noche y los chicos ya no podían estar en la calle, aunque en esa época el barrio era seguro, y además algún mayor de la cuadra siempre se quedaba a cuidar de los pibes que correteaban por la vereda, y a las chicas que saltaban la soga o jugaban a la rayuela. &lt;/p&gt; &lt;p class="Estilo5"&gt;Esa noche Martín y Jorge no quisieron volver para la cena. Todos entraron a sus casas cuando la luna iluminaba las veredas y la negrura de la noche dejaba sin chances al arquero volador de salvar su valla. Todos menos los dos hermanos: Martín, flaquito y de pelo castaño claro y lacio hasta las cejas, cuatro años mayor, propuso a su hermano menor, Jorge, rubio y cachetón, caminar hasta la plaza de la otra cuadra, aún sabiendo que su mamá les había dicho más de cien veces que a ese lugar no podían ir de noche solos. A Martín le hacía gracia pensar en las palabras de su mamá, él solo veía en esa plaza un poco de pasto, un tobogán, arena y un par de borrachos que ofrecían vino a los chicos que jugaban.&lt;/p&gt; &lt;p class="Estilo5"&gt;Jorge estaba un poco asustado, abrazado a la pelota, que era inmensa en sus brazos, quizás pensando en el reto que vendría. Miraba a su hermano tan de abajo que le parecía estar en el fondo de la tierra. Por el contrario, Martín iba muy contento, acariciando al perro y con una sonrisa de lado a lado, tramando la travesura como tantas otras veces, sintiendo ese gusto en la boca que se percibe cuando se está ante algo peligroso. Jorge, tan pequeño y sumiso, era más realista y lo bajó a la tierra: “mamá se va a enojar mucho”, le dijo a su hermano, que canchereando la situación como siempre lo hacen los mayores, le acarició la rubia cabellera mientras se reía. Jorge se molestó y le sacó la mano con furia, pero Martín no lo tomó en serio y comenzó a cantar y a molestarlo.&lt;/p&gt; &lt;p class="Estilo5"&gt;Al llegar a la plaza, el orgullo impidió a Jorge irse corriendo a su casa, aunque miraba con miedo a los vagos que tomaban vino en cartón sentados en los bancos de cemento. Martín se echó hacia atrás impulsivamente, justo cuando tuvo una perspectiva de la plaza en la noche. Su hermano pateó la pelota y se olvidó de todo bajo las estrellas que eran luces en el cielo, se la pasó a él, que ahora tenía más miedo que nunca, y comenzaron a jugar. El perro ladraba y jugaba con ellos, robándoles la pelota todo el tiempo, y Jorge soñaba que atajaba en el Rojo, que las estrellas eran los flashes fotográficos y que el estadio lleno coreaba su nombre, y así, estaba en el cielo. Martín, el valiente, ahora temblaba de miedo. Por la noche, la plaza era un tren fantasma: uno iba avanzando y desde cada rincón, entre las hamacas o bajando del tobogán aparecían los monstruos. Uno de esos monstruos se acercó a Martín, justo cuando su pierna izquierda, flaca y temblorosa estaba a punto de sacar un tiro con destino de gol. En el acto, Martín se detuvo, y el mundo dejó de girar por un instante. Su hermano, en el arco armado con buzos, se quedó inmóvil. El tipo era bastante flaco y petiso, llevaba ropa sucia y desgarrada: un jean gastado y una vieja camisa, que ya no guardaba el color original sino una mezcla de grises, negros y marrones. Su cara parecía tostada por la mugre, su olor era una insoportable combinación de diversos hedores indescriptibles. Una barba larga y gris terminaba de convertir al hombre en monstruo. &lt;/p&gt; &lt;p class="Estilo5"&gt;De pronto, el tipo hizo algo inesperado: tomó la pelota, la acomodó con ambas manos como un experto tirador y con precisión de francotirador ajustó su cansada mira, apuntando al rincón, aquel lugar que pudiera ser perfecto -como los pases del Bocha- y le dijo algo a Jorge que Martín nuncapudo saber, pero que le llegó tan adentro que su pecho se infló como cuando se enfurecía. Entonces se agazapó, mirando ambos buzos como si fueran postes reales del arco que siempre soñó tener detrás, y clavó sus ojos furiosos sobre el hombre, que esperaba dos pasos atrás de la pelota. Martín se hizo a un lado y rogó que su hermano saliera vivo de ese penal, que el impacto no fuera tan fuerte que lo dejara inconsciente sobre el pasto; en cambio Jorge, tan pequeño y serio, soñaba que detrás suyo toda la gente esperaba el milagro para poder festejar y saltar sobre él, para abrazarlo, levantarlo en andas y llevarlo por toda la ciudad como un verdadero ídolo.&lt;/p&gt; &lt;p class="Estilo5"&gt;En ese momento, todos los borrachos del tren fantasma hicieron silencio, atentos al penal, y un par de tipos que pasaban por ahí se quedaron a ver la escena. El perro se sentó jadeante junto a Martín. Creyó sentirlo sollozar. Ahí pensó que todo estaba terminado y que al volver a casa con su hermano herido, su madre le daría tal sopapo que no tendría más ganas de travesuras.&lt;/p&gt; &lt;p class="Estilo5"&gt;De repente, el tipo se adelantó sobre la pelota y cuando su pierna derecha se echó hacía atrás como si fuera un gatillo, el tiempo se quedó detenido, y todo pareció transcurrir lentamente. Martín no supo nunca cuanto tiempo pasó hasta que el disparo fuerte y esquinado fue a parar a la mano derecha de su hermano, que se revolcaba más que nunca y parecía un arquero de verdad. Luego se arrodilló; estaba tan alegre, apretaba sus puños y su mente lo arrastraba hasta esa cancha, hasta ese arco soñado, y todos lo iban a buscar para abrazarlo, enfundarlo en un abrazo multitudinario, teñido de rojo. Cuando pudo salir de su asombro, Martín se levantó y corrió hasta donde estaba su hermano, lo abrazó en una conjunción interminable, en una fusión de sangre. Los borrachos se reían y alguno aplaudía, el vago los saludó mansamente, acarició lo cabeza de Jorge y lo felicitó como pudo. Llegaron muy tarde a casa, dos semanas de penitencia sentenció su madre. Nunca más serían tan felices como aquella noche. &lt;/p&gt; &lt;p class="Estilo5" align="right"&gt;Matías Cariola&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;Extraído de http://hinchadelfutbol.com.ar/cuentos.htm&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-2721350653104825378?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/2721350653104825378/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=2721350653104825378' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/2721350653104825378'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/2721350653104825378'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2008/04/tren-fantasma.html' title='Tren Fantasma'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-5563807117151020075</id><published>2008-04-06T10:50:00.000-03:00</published><updated>2008-04-06T10:49:33.031-03:00</updated><title type='text'>De Fútbol Somos...</title><content type='html'>El fútbol en este país es así, tiene momentos de gloria y momentos de tristeza, momentos de alegría y momentos de fracasos, en donde es más importante el fracaso ajeno que la alegría propia, por que no hay nada más lindo q ver sufrir a tu rival de siempre, a ese que te enseñaron a odiar antes de amar a tus colores, por que el fútbol es así, tiene cosas que la propia razón nunca entenderá, y al fin y al cabo, siempre es más lindo gastar al vecino, si total de eso se trata el fútbol.-&lt;br /&gt;Pero si de alegrías propias hablamos ¿Quién tiene derecho a cargar? Alguien que tenga muchos éxitos y pocos fracasos, que no tenga un prontuario lleno de cosas raras, y de esos prontuarios no se salva nadie, por que Boca tendrá muchos éxitos, pero cuando se estaba por ir al descenso, cambiaban de cancha por que no llenaban su vieja bombonera (mucho mas chica que la de ahora), por que cuando no ganaba nada, tenia tribunas vacías y banderas negras...&lt;br /&gt;E Independiente allá en los años '70 y '80 que ganaba todo, pero una vez, no me acuerdo bien que año, el Rojo tenía que esperar a que Velez pierda de local contra Huracan, y a su vez ellos tenían que ganar, pero la famosa Doble Visera (que ya no existe más) estaba vacía, si, COMPLETAMENTE VACÍA, así es gente, y Huracan, faltando 15 minutos, lo da vuelta al resultado y pasa a ganar 2-1 y la famosa Doble Visera se empieza a llenar de gente que venía de todos lados, por que el Rojo estaba goleando...&lt;br /&gt;Se puede decir que San Lorenzo, fue el primer equipo grande del fútbol Argentino que se fue al descenso y allá en la B se jactaba de llenar todas las canchas a la q iba a jugar, algo nunca antes visto por el Fútbol Argentino, pero cuando ascendio ¿Cuantas canchas más lleno? creo que hasta q inauguraron su nueva cancha allá en el Bajo Flores, no lleno ninguna más, ah si, por que se fue a la B sin tener Estadio donde jugar, por que los terrenos eran del Estado y no le quiso renovar el préstamo, o no lo quiso pagar, y le quitaron la cancha y le regalaron los terrenos a una linda cadena de hiper mercados franceses, que para no perder la costumbre tiene los colores de San Lorenzo...&lt;br /&gt;Y hay miles de ejemplos más, como un River Plate con tribunas vacias y un Estadio terminado por los militares, un Lanus que jugo en la tercera categoría del fútbol Argentino, un Gimnasia y Esgrima de la Plata que nunca salio campeón al igual que Banfield, que quedaron en las puertas de la Gloria y es objeto de burla de todos sus rivales que salieron campeones, cantando "equipo virgen la puta que lo pario..." y muchas cosas más que se puede encontrar en este fútbol donde lo más importante es la cargada al rival que la gloria propia...&lt;br /&gt;- Pero explicame viejo... ¿Entonces es más importante que tu rival salga segundo perdiendo la final y que vos te vayas a la B?&lt;br /&gt;- No, no y no... La gente cree eso, pero descender es un dolor profundamente que es peor q perder a un familiar directo, pero lo peor de descender es el campeonato que estas jugando y ves que los partidos se pasan y tu equipo no responde, es como ver a alguien en coma, en estado vegetativo que sabes que va a morir, pero siempre tenes esas esperanzas de que se despierte y reviva y seas feliz como siempre, pero no pasa nada y hasta que el medico te dice "El paciente falleció" vos seguís con las esperanzas intactas, lo mismo pasa en ese campeonato, ver descender a tu equipo es lo peor que puede pasar, es lo más triste del mundo...&lt;br /&gt;- ¿Y entonces es peor descender q tu rival pierda la final del mundo?&lt;br /&gt;- Y si... Te va a quedar un gustito rico, pero igual es lo más horrible descender...&lt;br /&gt;- Y si descender es lo más feo y triste del mundo, ¿Que se puede tomar como lo más lindo?&lt;br /&gt;- Y... Supongamos que es jugar una final contra tu rival, o sea ganarle y en su cancha sería lo más lindo, sería tocar el cielo con las manos... pero yo nunca viví nada de eso, ¡debe de ser buenisimo! por que me contaron q dejar a tu rival en semifinales de una copa q hace años quiere ganar es alucinante, ¡no me quiero imaginar una final! Igual estas cosas no pasan seguido y es muy raro que pase...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fútbol genera una locura extrema en el hincha, algo que los sociólogos se encargan de estudiar a menudo, y hay muchos libros sobre eso, pero hasta ahora creo que la definición exacta la dio Eduardo Galeano en su libro "El Fútbol a Sol y Sombra" cuando explicaba esto:&lt;br /&gt;&lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;Una vez por semana, el hincha huye de su casa y asiste al estadio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;Flamean las banderas, suenan las matracas, los cohetes, los tambores, llueven las serpientes y el papel picado; la ciudad desaparece, la rutina se olvida, sólo existe el templo. En este espacio sagrado, la única religión que no tiene ateos exibe a sus divinidades. Aunque el hincha puede contemplar el milagro, más cómodamente, en la pantalla de la tele, prefiere emprender la peregrinación hacia este lugar donde puede ver en carne y hueso a sus ángeles, batiéndose a duelo contra los demonios de turno.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;Aquí, el hincha agita el pañuelo, traga saliva, glup, traga veneno, se come la gorra, susurra plegarias y maldiciones y de pronto se rompe la garganta en una ovación y salta como pulga abrazando al desconocido que grita el gol a su lado. Mientras dura la misa pagana, el hincha es muchos. Con miles de devotos comparte la certeza de que somos los mejores, todos los árbitros están vendidos, todos los rivales son tramposos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;Rara vez el hincha dice: «hoy juega mi club». Más bien dice: «Hoy jugamos nosotros». Bien sabe este jugador número doce que es él quien sopla los vientos de fervor que empujan la pelota cuando ella se duerme, como bien saben los otros once jugadores que jugar sin hinchada es como bailar sin música.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;Cuando el partido concluye, el hincha, que no se ha movido de la tribuna, celebra su victoria; qué goleada les hicimos, qué paliza les dimos, o llora su derrota; otra vez nos estafaron, juez ladrón. Y entonces el sol se va y el hincha se va. Caen las sombras sobre el estadio que se vacía. En las gradas de cemento arden, aquí y allá, algunas hogueras de fuego fugaz, mientras se van apagando las luces y las voces. El estadio se queda solo y también el hincha regresa a su soledad, yo que ha sido nosotros: el hincha se aleja, se dispersa, se pierde, y el domingo es melancólico como un miércoles de cenizas después de la muerte del carnaval.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;Así es el hincha, el que siempre busca una razón para su derrota, pero se alegra de las victorias...&lt;br /&gt;Pero este es solo el hincha, el hincha general, y está el otro, también explicado por Galeano en el mismo libro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;big&gt;&lt;big&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El         fanático &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;(O barra-brava)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/big&gt;&lt;/big&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-family:Verdana;font-size:85%;"  &gt;El fanático es el hincha en el manicomio. La manía de negar la evidencia ha terminado por echar a pique a la razón y a cuanta cosa se le parezca, y a la deriva navegan los restos del naufragio en estas aguas hirvientes, siempre alborotadas por la furia sin tregua.&lt;/span&gt; &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;El fanático llega al estadio envuelto en la bandera del club, la cara pintada con los colores de la adorada camiseta, erizado de objetos estridentes y contundentes, y ya por el camino viene armando mucho ruido y mucho lío. Nunca viene solo. Metido en la barra brava, peligroso ciempiés, el humillado se hace humillante y da miedo el miedoso. La omnipotencia del domingo conjura la vida obediente del resto de la semana, la cama sin deseo, el empleo sin vocación o el ningún empleo: liberado por un día, el fanático tiene mucho que vengar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;En estado de epilepsia mira el partido, pero no lo ve. Lo suyo es la tribuna. Ahí está su campo de batalla. La sola existencia del hincha del otro club constituye una provocación inadmisible. El Bien no es violento, pero el Mal lo obliga. El enemigo, siempre culpable, merece que le retuerzan el pescuezo. El fanático no puede distraerse, porque el enemigo acecha por todas partes. También está dentro del espectador callado, que en cualquier momento puede llegar a opinar que el rival está jugando correctamente, y entonces tendrá su merecido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;Y está el hincha común, el q putea al enemigo, el q tiene el corazón a 325454516546465165 revoluciones por minuto, pero que va solo a la cancha y va a ver el partido, el que alienta cuando ve que su equipo va mal, y carga al rival cuando le va ganando (por que el es parte del equipo), y putea al jugador q no pone huevo, aplaude al que tira un caño, pero si van perdiendo y tira un caño, se gana el odio por el resto del día...&lt;br /&gt;Ese es el hincha que hay q rescatar, no el que se pelea, el que se toma el fanatismo como un trabajo, el q vive del Fútbol y le pagan según cuantas banderas roba, o cuantas piedras les tira al micro de los rivales...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fútbol en Sud América se vive de forma especial que en otros continentes, sobre todo el Argentina, Uruguay y Brasil. Es otra pasión, en donde por más que no te guste el fútbol sos hincha de un club (esto se asemeja a Italia e Inglaterra), en donde la pasión vive a cuestas del barrio o sus lejanías (acá es donde se nota la diferencia con la Europa futbolística) por que hay muchos que viven lejos del barrio de su club pero todos los domingos están ahí, viajando en tren, subte, colectivo, auto, o cualquier medio de transporte para ver a Su Club, a Su Amor, a Su Pasión...&lt;br /&gt;¿De donde sale la pasión hacia un club? Nadie sabe, se la inventa de chiquito, se la hace querer cuando le cambias los pañales y le cantas canciones de cancha, cuando le enseñas a decir el nombre de tu club...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ah ver mi vida, deci TAMBO&lt;br /&gt;- Aguagabasgasa&lt;br /&gt;- TAM - BO&lt;br /&gt;- Aguagaba&lt;br /&gt;- No, no, así mira, TAM - BO&lt;br /&gt;- Tagiababo&lt;br /&gt;- Muy bien corazón!!, Mira vieja dijo Tambo, es un amor!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así se lo enseña a querer, y a odiar al mismo tiempo, el rival es el odio eterno, ni policías, ni primos,  solo el equipo del corazón, ese q te va a hacer vibrar en las tribunas, emocionar o llorar, agradecer o putear, que no importa de que división sea, siempre lo vas a querer, en canchas de cemento o de tablones, con accesos denegados por la lluvia,  y volver con tus zapatillas embarradas, por que la tribuna era de pasto, pero vos estuviste ahí, saltando en esa madera podrida por la lluvia, y eso te hace quererlo más, porq es tu pasión, el orgullo de tu corazón, el q le decís a los demás q nunca van a entender, pero que siente el mismo amor por otro club, y son iguales a vos, pero con distinta camiseta, y nace la cargada, el gaste, la humillación, hasta el otro sábado o domingo cuando vuelvan a jugar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así es el fútbol acá, muestra de respeto hacía el otro, y también de humillación, por que gastarlo es lindo, y así será toda tu vida, por eso es así, por eso "de Fútbol somos..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Escrito y delirado por Kemero!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-5563807117151020075?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/5563807117151020075/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=5563807117151020075' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/5563807117151020075'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/5563807117151020075'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2008/04/de-ftbol-somos.html' title='De Fútbol Somos...'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-4897021648589143135</id><published>2008-03-28T19:29:00.002-03:00</published><updated>2008-03-28T19:36:44.210-03:00</updated><title type='text'>El Banderazo</title><content type='html'>El 28 de marzo de 1998 fue el día elegido. El banderazo, como se lo denominó, se puso en marcha. Primero cientos, luego miles de Quemeros, de Lugano, de Pompeya, de Soldati, se fueron sumando, agitando sus banderas, con la consigna de apoyar sin pedir nada. Era sábado, no había fútbol, Huracán coleaba, pero allí estaban esos Quemeros orgullosos de su historia futbolera, de su barrio, de sus ídolos, de ser de La Quema.&lt;br /&gt;Un éxito. Ocho mil personas caminaron desde la Sede hasta el Estadio, a puro grito, con pirotécnia, con murgas, una verdadera fiesta, que se prolongó por 24 horas más. El domingo y luego de 131 días, Huracán le ganó a Ferro 3 a 1.&lt;br /&gt;Este acontecimiento cuyos exclusivos protagonistas fueron los hinchas, nacido desde lo más profundo de esas anónimas almas, que vibran con pasión desinteresada por nuestra divisa, hoy con justicia, fue elegido para conmemorar EL DíA MUNDIAL DEL HINCHA DE HURACAN.&lt;br /&gt;Hoy a 10 años todo el pueblo quemero se acuerda de ese hecho, del primer banderazo en la historia del fútbol Argentino.&lt;br /&gt;Hoy, a 10 años nos volvemos a alegrar con Huracan y el domingo demostraremos una vez mas por que somos la mejor hinchada del país!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-4897021648589143135?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/4897021648589143135/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=4897021648589143135' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/4897021648589143135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/4897021648589143135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2008/03/el-banderazo.html' title='El Banderazo'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-4256329202552043060</id><published>2008-03-11T13:34:00.000-03:00</published><updated>2008-03-11T13:35:11.552-03:00</updated><title type='text'>Ese día se parecio mucho al cementerio...</title><content type='html'>&lt;p class="verdana2" style="margin: 10px 40px 10px 35px;" align="justify"&gt;   &lt;span style="color:#000000;"&gt;Fue un día que, no sé por qué, lo recuerdo nublado y pálido. Un día que guardo en la memoria como grabado a fuego y que, no sé por qué, me esfuerzo en olvidar; un día que hubiera preferido vivirlo del lado de &lt;img src="http://www.canaltrans.com/deportes/futbol/00012.jpg" align="left" height="250" hspace="10" vspace="5" width="182" /&gt;enfrente; un día en que las explicaciones quedaron enterradas bajo la sombra de tres postes blancos y una línea de cal pintada con desgano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="verdana2" style="margin: 10px 40px 10px 35px;" align="justify"&gt;   &lt;span style="color:#000000;"&gt;La llegada a la cancha fue una prolongada procesión de pies arrastrados y esperanzas golpeadas, de santos que no escucharon las plegarias y de rostros resignados al filo brillante del verdugo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="verdana2" style="margin: 10px 40px 10px 35px;" align="justify"&gt;   &lt;span style="color:#000000;"&gt;Las puertas se abrieron y esta vez no había apuro, las banderas flotaban en el aire con el mismo orgullo que muestra el sentenciado cuando rehusa un último deseo. El verde se veía muy gris, las redes parecían cansadas, el cemento no era más que cemento y los alambrados estaban aburridos por el tiempo que había pasado sin que la alegría los zarandeara.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="verdana2" style="margin: 10px 40px 10px 35px;" align="justify"&gt;   &lt;span style="color:#000000;"&gt;Pisé el tablón en el mismo lugar de siempre, paso a paso, ese recorrido, que nunca se me había hecho tan largo, parecía retumbar como el eco de aquellas tardes en que las sonrisas y los ojos bien abiertos iban al encuentro de los presentes de siempre.&lt;br /&gt;Subí más alto, a lo mejor porque quería estar un poco solo, a lo mejor porque quería estar más cerca del cielo para sentirme más acompañado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="verdana2" style="margin: 10px 40px 10px 35px;" align="justify"&gt;   &lt;span style="color:#000000;"&gt;El partido comenzó como un trámite sencillo, la explosión de la tribuna visitante no encontró la respuesta de siempre en la local. Un nudo en la garganta impedía que la tibia brisa de himnos futboleros acompañe los giros de la pelota y las ganas que los jugadores ponían a pesar del horizonte oscuro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="verdana2" style="margin: 10px 40px 10px 35px;" align="justify"&gt;   &lt;span style="color:#000000;"&gt;Pasó el primer tiempo y el descanso no sirvió para otra cosa que para gritarnos en la cara que eso no era un sueño. Mirar la camiseta con esos gloriosos colores parecía nublar la vista del más duro. Sentir que los buenos tiempos quedaban atrás emocionaba al más insensible y lo que antes era fiesta, ese día, se pareció mucho al cementerio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="verdana2" style="margin: 10px 40px 10px 35px;" align="justify"&gt;   &lt;span style="color:#000000;"&gt;Cuando prácticamente todo había terminado comenzó a llover, o fuí yo que empecé a llorar, no recuerdo; ya sé que los hombres no lloran, pero me parece que ese día aflojé. Estaba sintiendo en cada parte de mí: la pesadilla del hincha. Estaba viendo ante mis ojos como esa maldita tarde inolvidable se hacía realidad. Esa camiseta, esos colores, esas banderas no alcanzaron para secar las lágrimas ni calmar el dolor que venía de no sé qué parte del alma. Y llegaron las palabras más tristes que el enamorado de la pelota puede pronunciar; el equipo, ¿hace falta que lo diga?, el equipo se fue al descenso; y con él se iba la camiseta, los colores, las banderas, los jugadores, el utilero, el canchero, el boletero, cada pedazo de alambre, las redes, el cemento y toda esa hinchada que poblaba esa cancha cada domingo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="verdana2" style="margin: 10px 40px 10px 35px;" align="justify"&gt;   &lt;span style="color:#000000;"&gt;No recuerdo el resultado, pero sé que, no sé por qué partido que se jugaba no sé dónde, la sentencia había sido firmada. Porque el fútbol tiene las postales más coloridas y felices, pero también tiene de las otras. Esas que sólo los que las vivieron en carne propia saben que gusto tienen. Pero faltaba algo, porque siempre hay algo más, porque si bien no recuerdo el día ni tampoco el resultado, no voy a olvidar nunca el tímido susurro que lanzado por el orgullo inundó toda la tribuna; ese que nos invitaba a ver más allá, a pensar en la vuelta, a soñar con el regreso de los buenos tiempos. Ese susurro que terminó en estruendo, ese grito que tuvo más sentido que nunca y que decía: «Yo te sigo a todas partes donde vas, cada vez te quiero más...» Una frase que sólo puede entender el que estuvo en las buenas y en las malas, el que vio como unos simples colores pueden llevarte a la oscuridad de un día en el que todo puede irse al &lt;i&gt;descenso&lt;/i&gt; menos el orgullo de serle fiel a un amor. Un amor maltrecho que aquella tarde me sonrió con resignada mueca melancólica desde la puerta del cementerio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="verdana2" style="margin-right: 30px; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;" align="right"&gt; &lt;span style="color:#4a5664;"&gt;&lt;i&gt;por José M. Pascual&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-4256329202552043060?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/4256329202552043060/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=4256329202552043060' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/4256329202552043060'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/4256329202552043060'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2008/03/ese-da-se-parecio-mucho-al-cementerio.html' title='Ese día se parecio mucho al cementerio...'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-3509828192857857980</id><published>2008-02-16T14:48:00.000-02:00</published><updated>2008-02-16T14:49:03.796-02:00</updated><title type='text'>Poema del Futbol</title><content type='html'>&lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;COMO VAS A        SABER LO QUE ES EL AMOR&lt;br /&gt;      SI NUNCA TE HICISTE HINCHA DE UN CLUB.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;COMO VAS A        SABER LO QUE ES EL DOLOR&lt;br /&gt;      SI JAMÁS EL ZAGUERO TE ROMPIÓ LA TIBIA Y EL PERONÉ&lt;br /&gt;      Y ESTUVISTE EN UN BARRERA Y LA PELOTA TE PEGO JUSTO AHÍ.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;COMO VAS A        SABER LO QUE ES EL PLACER&lt;br /&gt;      SI NUNCA DISTE UNA VUELTA OLÍMPICA DE VISITANTE.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;COMO VAS A        SABER LO QUE ES EL CARIÑO&lt;br /&gt;      SI NUNCA LA ACARICIASTE DE CHANFLE ENTRÁNDOLE CON EL REVÉS DEL PIE&lt;br /&gt;      PARA DEJARLA JADEANDO BAJO LA RED.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;ESCUCHAME...        COMO VAS A SABER LO QUE ES LA SOLIDARIDAD&lt;br /&gt;      SI JAMÁS SALISTE A DAR LA CARA POR UN COMPAÑERO GOLPEADO DESDE ATRÁS.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;COMO VAS A        SABER LO QUE ES LA POESÍA&lt;br /&gt;      SI JAMÁS TIRASTE UNA GAMBETA.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;COMO VAS A        SABER LO QUE ES LA HUMILLACIÓN&lt;br /&gt;      SI JAMÁS TE METIERON UN CAÑO.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;COMO VAS A        SABER LO QUE ES LA AMISTAD&lt;br /&gt;      SI NUNCA DEVOLVISTE UNA PARED.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;COMO VAS A        SABER LO QUE ES EL PÁNICO.&lt;br /&gt;      SI NUNCA TE SORPRENDIERON MAL PARADO&lt;br /&gt;      EN UN CONTRAGOLPE.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;COMO VAS A        SABER LO QUE ES MORIR UN POCO&lt;br /&gt;      SI JAMÁS FUISTE A BUSCAR LA PELOTA ADENTRO DEL ARCO.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;DECIME        VIEJO... COMO VAS A SABER LO QUE ES&lt;br /&gt;      LA SOLEDAD&lt;br /&gt;      SI JAMÁS TE PARASTE BAJO LOS TRES PALOS&lt;br /&gt;      A 12 PASOS DE UNO QUE TE QUERÍA FUSILAR Y TERMINAR CON TUS ESPERANZAS.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;COMO VAS A        SABER LO QUE ES EL BARRO.&lt;br /&gt;      SI NUNCA TE TIRASTE A LOS PIES DE NADIE&lt;br /&gt;      PARA MANDAR UNA PELOTA SOBRE UN LATERAL.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;COMO VAS A        SABER LO QUE ES EL EGOÍSMO&lt;br /&gt;      SI NUNCA HICISTE UNA DE MAS&lt;br /&gt;      CANDO TENIAS QUE DÁRSELA AL 9 QUE ESTABA SOLO.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;COMO VAS A        SABER LO QUE ES EL ARTE&lt;br /&gt;      SI NUNCA, PERO NUNCA INVENTASTE UNA RABONA.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;COMO VAS A        SABER LO QUE ES LA MÚSICA&lt;br /&gt;      SI JAMÁS CANTASTE EN LA POPULAR.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;COMO VAS A        SABER LO QUE ES LA INJUSTICIA&lt;br /&gt;      SI NUNCA TE SACO TARJETA ROJA UNA REFERÍ LOCALISTA.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;DECIME, COMO        VAS A SABER LO QUE ES&lt;br /&gt;      EL INSOMNIO&lt;br /&gt;      SI JAMÁS TE FUISTE AL DESCENSO.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;COMO VAS A        SABER LO QUE ES EL ODIO&lt;br /&gt;      SI NUNCA HICISTE UN GOL EN CONTRA.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;COMO, PERO        COMO VAS A SABER LO QUE ES LLORAR&lt;br /&gt;      SI LLORAR,&lt;br /&gt;      SI JAMÁS PERDISTE UNA FINAL EN UN MUNDIAL&lt;br /&gt;      SOBRE LA HORA CON UN PENAL DUDOSO.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;COMO VAS A        SABER, QUERIDO AMIGO,&lt;br /&gt;      COMO VAS A SABER LO QUE ES LA VIDA&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;p class="Arial1" style="margin: 5px 20px;" align="left"&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;SI NUNCA        JAMÁS, JUGASTE AL FÚTBOL&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="Arial1" style="margin: 25px 20px 5px; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;      WALTER SAAVEDRA&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-3509828192857857980?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/3509828192857857980/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=3509828192857857980' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/3509828192857857980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/3509828192857857980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2008/02/poema-del-futbol.html' title='Poema del Futbol'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-5626238040038478505</id><published>2008-01-19T20:29:00.000-02:00</published><updated>2008-01-19T20:41:06.307-02:00</updated><title type='text'>Futbol de Animales</title><content type='html'>&lt;p class="diez" style="line-height: 200%; text-indent: 15px;" align="left"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;span style="color:#330000;"&gt;Poesía                        reconocida por la Asociación Mundial de Educadores                        Infantiles Compañero de la primer infancia de la                        UNESCO, 2000.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;En el barrio “Los                        Cardales”&lt;br /&gt;                      hubo fútbol de animales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;Haré un gol de media cancha,&lt;br /&gt;                      se proponía la Chancha.&lt;br /&gt;                      Le pidieron al Canario&lt;br /&gt;                      que controlara el horario.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;Anunció a la prensa el León:&lt;br /&gt;                      “Mi equipo saldrá campeón”.&lt;br /&gt;                      A los brincos llega el Chivo,&lt;br /&gt;                      pues ya comienza el partido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;Miraba atento el Carnero&lt;br /&gt;                      desde su puesto de arquero.&lt;br /&gt;                      Distraída la Gaviota&lt;br /&gt;                      empollaba la pelota.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;Se la pasó a la Cigarra&lt;br /&gt;                      que ¡casi casi no la agarra”&lt;br /&gt;                      Pero rebotó en la Hormiga&lt;br /&gt;                      Que metió un gol de barriga.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;Tarjeta roja el referí&lt;br /&gt;                      le mostraba a la Perdiz.&lt;br /&gt;                      Y la tarjeta amarilla&lt;br /&gt;                      refregaba a la Polilla.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;Salió del juego el Caballo,&lt;br /&gt;                      le habían pisado un callo.&lt;br /&gt;                      Entró en su lugar el Pato&lt;br /&gt;                      pues pidió jugar un rato.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;Le cobran falta al Gusano&lt;br /&gt;                      que la llevó con la mano.&lt;br /&gt;                      De 10 juega la Paloma&lt;br /&gt;                      que se cree que es Maradona.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;Por descuidado al Delfín&lt;br /&gt;                      se le desató el botín.&lt;br /&gt;                      Ay, pobrecita la Gata&lt;br /&gt;                      le lastimaron la pata.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;Se fue cansada la Oveja,&lt;br /&gt;                      para esto ya está vieja.&lt;br /&gt;                      Mientras tanto la Tortuga&lt;br /&gt;                      pasó vendiendo lechuga.&lt;br /&gt;                     &lt;br /&gt;                      Sentado en platea el Mono,&lt;br /&gt;                      había comprado un abono.&lt;br /&gt;                      El médico pidió camilla&lt;br /&gt;                      para sacar a la Ardilla.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;El Piojo, ¡qué disparate!&lt;br /&gt;                      logró el gol del empate.&lt;br /&gt;                      Dirigía una voz gatuna&lt;br /&gt;                      los cantos en la tribuna:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;“Éstos son, aquí                        están,&lt;br /&gt;                      los muchachos del Tucán”.&lt;br /&gt;                      “Aquí están, estos son,&lt;br /&gt;                      los chochamu del Gorrión.”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;“Ésta es, ya está                        aquí,&lt;br /&gt;                      la hinchada del Patí.”&lt;br /&gt;                      “Ya está aquí, ésta es,&lt;br /&gt;                      la hinchada del Ciempiés.”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;Yo soy de Boca,&lt;br /&gt;                      dijo la Foca.&lt;br /&gt;                      Yo de Independiente,&lt;br /&gt;                      dijo la Serpiente.&lt;br /&gt;                      Yo soy de Ferro,&lt;br /&gt;                      les dijo el perro.&lt;br /&gt;                      Yo hincho por Huracán,&lt;br /&gt;                      dijo el Orangután.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;Lo importante es jugar,&lt;br /&gt;                      dijo a todos el Jaguar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;Poesía de Silvina Goldemberg&lt;br /&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#990000;"&gt;&lt;span style="color:#990033;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-5626238040038478505?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/5626238040038478505/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=5626238040038478505' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/5626238040038478505'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/5626238040038478505'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2008/01/futbol-de-animales.html' title='Futbol de Animales'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-3482473371629669832</id><published>2008-01-14T20:05:00.000-02:00</published><updated>2008-01-15T19:39:24.814-02:00</updated><title type='text'>... Dale y dale</title><content type='html'>&lt;pre&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="line-height: 18px; font-size: 10pt; font-family: arial,tahoma,verdana;"&gt;El Domingo ya se dio la fiesta,&lt;br /&gt;hoy se tiñe el barrio de color.&lt;br /&gt;y el Lunes a laburar&lt;br /&gt;con la pilcha del campeón&lt;br /&gt;q se asoma tras el overall.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La semana esperaba al Domingo,&lt;br /&gt;era vitalicio del tablón.&lt;br /&gt;los de arriba tienen miedo,&lt;br /&gt;los de abajo los tenemos,&lt;br /&gt;ponga el pecho al juego,&lt;br /&gt;y haga gol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si alguna vez faltaba al bar,&lt;br /&gt;era por vos.&lt;br /&gt;Y si alguna vez también lloro,&lt;br /&gt;también por vos,&lt;br /&gt;colores de mi corazón.&lt;br /&gt;Dale q no podemos perder (dale q no podemos perder),&lt;br /&gt;dale q no podemos perder.&lt;br /&gt;te llevo en el corazón,&lt;br /&gt;sufro cuando perdes vos,&lt;br /&gt;doy la vida por salir campeón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si alguna vez faltaba al bar,&lt;br /&gt;era por vos.&lt;br /&gt;Y si alguna vez también lloro,&lt;br /&gt;también por vos,&lt;br /&gt;colores de mi corazón.&lt;br /&gt;dale q no podemos perder(dale q no podemos perder),&lt;br /&gt;dale q no podemos perder.&lt;br /&gt;te llevo en el corazon,&lt;br /&gt;sufro cuando perdes vos,&lt;br /&gt;doy la vida por salir campeon.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes una cosa&lt;br /&gt;cuando el equipo sale a la cancha&lt;br /&gt;salimos nosotros también&lt;br /&gt;porq el hincha juega&lt;br /&gt;y si el hincha no jugara&lt;br /&gt;el fútbol solo seria un divertimento&lt;br /&gt;y con los colores nadie juega&lt;br /&gt;porq los colores son mi corazón&lt;br /&gt;porq la pelota era nuestra y de todos los q íbamos a la cancha&lt;br /&gt;y un día no se q paso&lt;br /&gt;no nos dimos cuenta y nos robaron el balón&lt;br /&gt;y ahora no se de quien entendes?&lt;br /&gt;pero no pasa nada porq el equipo,&lt;br /&gt;el equipo es mi vida&lt;br /&gt;el equipo sale y yo vivo me entendes?&lt;br /&gt;en la tribuna junto a los demás&lt;br /&gt;estamos todos&lt;br /&gt;y quien me quita lo bailado&lt;br /&gt;vamos campeón, vamos campeó carajo nomas&lt;br /&gt;así campeón&lt;br /&gt;así ...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como acá no va a haber solo cuentos, también pongo canciones referidas al fútbol. Esté es un tema de La Covacha&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/pre&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-3482473371629669832?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/3482473371629669832/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=3482473371629669832' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/3482473371629669832'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/3482473371629669832'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2008/01/dale-y-dale.html' title='... Dale y dale'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-4704251490474475404</id><published>2007-12-31T16:21:00.000-02:00</published><updated>2008-01-11T22:00:52.249-02:00</updated><title type='text'>De Vuelta</title><content type='html'>&lt;span class="pt"&gt;Valía actualizar y acá estoy actualizando jajaja.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gianfredi, sentado en el banco de suplentes con la cabeza gacha, miraba sus botines. El partido que en los papeles pintaba para paseo, se había puesto durísimo y ya promediaba el segundo tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pequeña cancha de los Albos estaba repleta. Era un club modesto de primera B que jamás en su historia había ganado ningún torneo, cuanto menos un campeonato oficial, y en ese partido se estaba jugando el campeonato, su primer campeonato y el consiguiente ascenso a primera división. Lo miró de reojo a Podestá, el técnico. Parecía una estatua tallada en piedra, no movía un músculo de la cara, pero se estaba jugando la ficha de su vida. Ya pisaba los sesenta, y había desfilado por más de veinte clubes de tercera y segunda de ascenso, jamás uno de primera. Nunca había obtenido algo mejor que un cuarto puesto y ahora con este modestísimo equipo tenía la gran oportunidad, tan esperada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Podestá, Gianfredi no existía, le había pedido al presidente un nueve de Rosario, un pibe que la rompía y estaba de oferta, pero se le aparecieron con Gianfredi que, según los comentarios, después de despilfarrar fortunas por Europa volvía a su patria, poco menos que en silla de ruedas a robar las últimas monedas. El tiempo le había dado la razón, en los tres partidos que lo puso había decepcionado a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;¿Pero como llegué a esto? Yo, Gianfredi, ídolo en esta canchita a los diecisiete. Goleador en dos clubes grandes y aclamado en tres de los mejores equipos europeos. Tendría que ser millonario con la plata que agarré y estoy como empecé, pero viejo, escrachado, mirado con lástima, en el banco y sin chance de entrar. Galindo me aceptó el pase en blanco por dos pesos y más por política que por otra cosa. Quiso que el jugador que fui terminara la carrera en el club, durante su presidencia…&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La modesta cancha con tribunas bajas de madera, hervía. La barra seguidora de siempre estaba enloquecida. Con los torsos desnudos, transpirados bajo el riguroso sol del verano porteño, no paraban de saltar, de empujar al equipo con estribillos y cánticos. Los plateístas, usualmente más circunspectos, también se habían soltado y alentaban individualmente a tal o cual jugador. También se escuchaban los gritos que llegaban de la cancha, los del equipo propio y los del rival. Aunque de los primeros, los únicos que gritaban eran el arquero, ordenando la defensa y el cinco, el vasco Altolaguirre, capitán, que les gritaba a todos. Las cámaras de TV no se perdían nada, porque el partido iba en directo, para desesperación de los cabuleros, que pensaban que la televisión era mufosa porque las veces que los habían transmitido nunca habían ganado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;¿Y estos…? Lloraron cuando me fui del club y ahora que estoy de vuelta no me aguantaron ni tres partidos. Como duelen los gritos de la hinchada cuando uno anda mal. Y las burlas. Pero tuve que aguantar, si salimos campeones voy a agarrar unos mangos que necesito. Aunque la vuelta no la voy a dar, la cara no me da para tanto, porque la verdad es que anduve para el orto, estoy hecho un desastre… y encima, achacado. Menos mal que el único que lo sabe es Gardino, amigazo el tordo y de toda la vida. Dice que no puedo jugar más, que estoy arriesgando la vida, que tengo no se que mierda en el bobo. Por suerte no se avivaron cuando me hicieron el examen de ingreso al club y el seguro de vida recién vence a fin de año. Le tuve que pedir casi de rodillas que no le avisara al tordo del club. Lo convencí diciéndole que no me iban a poner, justamente porque las veces que había entrado me había parado al empezar a sentir esa cosa jodida en el pecho y que este iba a ser mi último partido, que me dejara dar la vuelta olímpica.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El banco alrededor de Gianfredi, era un solo nervio. Todos gritaban, festejaban o lamentaban las jugadas que se iban dando. Ganaban uno a cero y con ese resultado eran campeones. Pero todos sabían como es el fútbol, y también que deberían ir ganando por tres o cuatro goles, pero la pelota no había querido entrar, los palos, el arquero rival que tenía su tarde de gloria y algún cruce milimétrico de los del fondo, lo habían impedido.¡Uno a cero, de penal mal cobrado y gracias! Un contragolpe, un pelotazo afortunado, una pierna mal puesta dentro del área y el sueño se desvanecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había que ganar, el empate no servía. Estaban a dos puntos del primero que ya había jugado su último partido, y todavía faltaban veinte minutos. Pero no los veinte minutos, del que espera a la novia, al colectivo o que lo atiendan en el banco. Veinte minutos de un partido que se va ganado por la mínima diferencia y que significa un campeonato, es decir un siglo más o menos. Y este formidable desdoblamiento del tiempo es algo que todo hincha de fútbol conoce perfectamente, sin haber leído a Einstein.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;¡Que bajonazo que tengo! Lo que más me jode es el ambiente en casa. Irene no me reprocha nada, al contrario, me dice que tenemos una linda casita, tres hijos hermosos, que todavía somos jóvenes. Pero yo se que nunca la escuché, por eso estamos como estamos. Y los chicos, los varones que tan orgullosos estaban de mí. Fueron dos veces a la cancha, escucharon como me insultaban y me vieron jugar tan mal… que humillados que están. No me dicen nada, pero me esquivan la mirada. La única que me hace sentir bien es la nena. Me dijo, papá a mi no me importa que no hagas más goles, yo te quiero igual y me abraza. Me dan ganas de llorar.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los contrarios se habían ordenado, no tenía nada que ganar ni perder, ya habían pulsado el nerviosismo de los locales. Al fin y al cabo eran el equipo del barrio vecino, eternos rivales. ¿Y que cosa más hermosa que aguarles la fiesta a esos culos rotos?, porque para ellos, solamente de culo podían estar peleando el campeonato con el equipo que tenían. Ahora manejaban la pelota con serenidad y avanzaban lentamente asegurando cada pase. El vasco Altolaguirre con la camiseta totalmente empapada, la cara enrojecida, hacía sentir su vozarrón por toda la cancha. ¡Presionen la salida, carajo! ¡Chino agarra al cuatro que se está mandando arriba!, ¡Aprieten que faltan quince!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Pobre vasco, tiene tres años menos que yo, treinta y cinco. Ya es un dinosaurio futbolístico y nunca se movió del club. Después que me fui, estuvo a punto de pasar a un club brasileño, pero no se le dio. Y se quedó para siempre aquí. Creo que es el que más se merece el campeonato. Nunca pisó una cancha de primera y Galindo que lo aprecia, como todo el mundo, ya le dijo que si salimos campeones sigue en el equipo un año más. No quiero ni pensar lo que debe estar sufriendo.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las tribunas se percibía que la mano no venía bien, el equipo se había acortado, estaban los once en su propio campo. El Perro Sanjurjo desde el arco pedía que salieran, que presionaran arriba, pero no había caso se venía el malón y cada uno hacía lo que podía. La línea de cuatro muy retrasada optaba por esperar y reventar la pelota adonde fuera. Los dos centrales, el hacha Barroso y el burro Roldán escribían una epopeya de las defensas heroicas. Los marcadores de punta, el ciruja Gómez y el chino Domínguez, trataban de frenar las subidas de los aleros, pero se les venían también los marcadores de punta. Un poco más adelante, el vasco Altolaguirre, el ocho, el diez y los punteros trataban de robar pelotas, de desacomodar a los que la traían dominada. Solo el colorado Nielsen con el nueve en la espalda quedaba adelantado a la espera de alguna cortada salvadora. Podestá, se había levantado del banco, con las palmas de la manos abiertas, las movía rítmicamente hacia abajo pidiendo calma, que pararan la pelota. Faltaban cinco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;i&gt;Como se complicó, era un partido ganado en el vestuario, pero me parece que no están para aguantar, los nervios no los dejan pensar. Es un lindo equipito, jugadores de montón, pero con un corazón y unas ganas como pocas veces vi. Lo que es andar en la mala, ni esta me va a salir. Si no salimos campeones, me van a echar como un perro y encima sin un mango… Ay, ay, ay! Quedaron a contrapié, si se la cortan al once, el vasco no lo va a poder parar.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y salió la cortada sobre el lateral izquierdo, el once la dejó pasar y la corrió, el vasco detrás. Cuando el delantero, ya olfateando el gol, pisó el área, Sanjurjo salió desesperado a tapar, pero el once tiró la gambeta larga a la derecha y lo dejó desparramado. Arco desguarnecido, solo tenía que tocarla, pero ahí llegó el vasco en el aire con los tapones de punta y le hachó los tobillos. Penal y roja indiscutible. El vasco, no lloró camino al banco, pero su expresión de desconsuelo era indescriptible. Justamente él, que se había matado todo el año, iba a ser el responsable de la derrota y la pérdida del campeonato. Lo pateó el mismo once. Ni tomó carrera, la colocó con clase en un ángulo bajo, el perro ni se movió. Uno a uno, la gran ilusión se hacía trizas. Faltaban tres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podestá sin mirarlo, con esa cara opaca, gris, que no traslucía ninguna emoción, dijo: Gianfredi, caliente un poco que entra por Ordóñez… Gianfredi levantó la cabeza y quedó estático como masticando la orden. Luego se paró, elongó gemelos, cuádriceps, hizo algunos movimientos para aflojar la cintura y ensayó unos trotecitos cortos frente al banco. Cuando el cuarto árbitro, levantó el cartel luminoso con un número ocho que indicaba el cambio y Ordóñez, cabizbajo, trotó hacía el banco, Gianfredi que lo esperaba, chocó palmas con él e ingresó al campo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Lo que faltaba, que me quieran colgar el San Benito de este desastre. Yo estuve bien puteado en los otros tres partidos, pero aquí no tengo nada que ver. Ni en mis mejores años hubiera podido hacer algo a esta altura del partido. Estoy en el banco solamente porque mi nombre en la formación podía mejorar la recaudación. Y ahora este turro de Podestá me pone porque se la ve venir. No va a faltar algún periodista poco informado que diga: “A la vista de la magnífica oportunidad desperdiciada por los Albos para obtener su primer campeonato, resulta incomprensible que en un partido de tamaña envergadura, el técnico haya decidido prescindir de un hombre con la historia y la experiencia de Gianfredi” Las veces que habré escuchado o leído este verso. Lo que quiere es que en estos dos minutos todos vean porque no me puso antes.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tribuna local, había callado. La desazón, la angustia, el dolor que importaba un bello sueño hecho pedazos los había ganado a todos. Lo aplaudieron un poco a Ordóñez al salir pero a él, que caminaba cansinamente hacia su puesto sobre el lateral derecho. lo miraban con resignación e indiferencia. Solamente resonaba en el estadio el clásico cantito entonado, sin mucho entusiasmo, por la tribuna visitante “…se quema, se quema, se quema y se quemó, a los Albos se le queman las ganas de campeón”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus compañeros tampoco parecieron enterarse de su ingreso y el comprendió que no le iban a pasar la pelota, quedaban dos minutos, la iban a manejar los más hábiles, con mejor estado físico. El tiempo seguía pasando, pero ahora en forma inversamente proporcional, con una velocidad alucinante&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los rivales estaban hechos, el objetivo se había cumplido. No valía la pena arriesgar, no fuera cosa que en la locura de la derrota alguno saliera a lastimar. Todavía había que volver al barrio. Se plantaron firmes en defensa y retrasaron el equipo, solo era cuestión de cuidarla y esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando algún rival avanzaba por su carril, Gianfredi intentaba marcarlo, pero no tenía velocidad, la molestia en el pecho cada vez más intensa lo tenía asustado, así que lo pasaban como poste. La hinchada le dedicaba el más cruel de los insultos: la indiferencia total.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo de juego se había cumplido, pero el árbitro había indicado dos minutos más, ya se había ido uno. Quedaban segundos. El colorado Nielsen, que era el nueve y goleador del equipo, robó una pelota en media cancha y decidió jugarse la patriada, pero comprendió que no podría pasar, tenía delante una nube de defensores, necesitaba hacer una pared. Miró, estaban todos marcados, el único destapado sobre el lateral derecho era Gianfredi, no lo pensó más, se la dio y picó a esperar la devolución cerca del área. Gianfredi, de una ojeada, entendió que la jugada era tan obvia, que el nueve no la recibiría de vuelta, y que si lo hacía, tendría tres hombres encima antes de tocarla. Amagó el pase, pero la empujó por el lateral, casi sobre la raya de cal, y corrió tras ella, el marcador de punta salió como una flecha al cruce. Con un gesto de dolor en la cara lo dejó venir, cuando lo tuvo encima enganchó hacia adentro, el otro pasó de largo. La volvió a tocar hacia adelante pero se le fue larga, si no picaba se le iba por el fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;¡Pero que boludo, se me fue larga, carajo!, Si pico, la agarro y tiro el centro, pero ¿para qué?, el único que va a llegar es el colorado… ¿y como va a cabecear entre todos esos…?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las tribunas, nadie respiraba, con los puños apretados seguían la jugada de Gianfredi, Cuando se le fue larga un lamento colectivo recorrió el estadio, pero de pronto, respondiendo a una inspiración superior, Gianfredi picó como en sus mejores tiempos. Llegó a la pelota a dos metros de la línea de fondo y cinco del borde del área, poco menos que un tiro de esquina. Se abrió un poco para darle bien, colocó el pié izquierdo a la altura de la pelota y sacó el derechazo, como los que saben. La calzó más bien abajo, de chanfle, con borde externo de pie derecho, tres dedos que le dicen. La pelota levantó vuelo rotando sobre si misma furiosamente hacia la derecha. El arquero intuyó que no era un centro y corrió a cubrir el primer palo. La pelota en el aire parecía dirigirse al banderín del córner, pero al pasar frente al primer palo girando y girando con un suave siseo comenzó a doblar hacia la derecha y a bajar. El arquero la miró como quien mira pasar un avión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo se paralizó, nadie respiraba en las tribunas, ni los jugadores en la cancha o en el banco, ni los que miraban por televisión, ni los relatores de radio. Nadie. El tiempo se había detenido. Solo existía una pelota de fútbol girando en el aire como un estrafalario planeta blanquinegro mientras Gianfredi con el equilibrio perdido, dando tumbos, caía dentro del área.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miles de pupilas dilatadas, sin pestañear, la transpiración fluyendo por todos los poros, puños, dientes apretados y la pelota que rotando como un trompo, mágicamente, se cerraba y bajaba, más y más… Pegó en la parte interna del segundo palo, picó adentro del arco y se depositó mansita, pero todavía girando, junto a la red, como besándola con amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Un golazo de aquellos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El árbitro señaló el centro de la cancha convalidando el gol. Caminó tres pasos en esa dirección levantó el brazo y pitó el fin del partido.&lt;br /&gt;¡Los Albos eran campeones!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes que el pitazo final sonara, el mundo había explotado. En los veinte segundos que siguieron al gol, simultáneamente, ocurrieron muchas cosas. Las tribunas eran una sola catarata de cuerpos brillosos de sudor y caras desencajadas que bajaban trastabillando hacia el alambrado con un grito de gol interminable en sus gargantas. Saltando, gritando, se abrazaban unos con otros, reían, lloraban, expresando la pasión brutal del fútbol en su más cruda belleza. Los jugadores colgados del alambrado tiraban sus camisetas a la hinchada, descargando la tensión contenida durante un partido interminable, la alegría recuperada cuando ya no quedaban esperanzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la platea un señor gordo con un sombrero piluso, que se había cansado de putearlo, gritaba frenéticamente: ¡Gianfredi, yo sabía que ibas a aparecer, ídolo! Podestá, el técnico cara de piedra, sentado en el banco ocultaba la cara entre las manos y lloraba convulsivamente como un niño toda una vida dedicada al fútbol que, por fin, había encontrado su premio. En el bullicio general una palabra era escuchada repetidamente: Gianfredi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estallido de gol, gritado por diez mil almas había despertado al barrio, los gorriones habían levantado vuelo y se habían abierto las ventanas. Los autos tocaban bocina, hasta las señoras jóvenes y las mayores, siempre desinteresadas por el fútbol, levantaban sonriendo sus brazos al cielo. El barrio rejuvenecía, los árboles eran más verdes, el aire se había perfumado con las flores de los jardines y hasta el vigilante de la esquina ensayaba un pasito de baile... La vida era hermosa. En la casa de Gianfredi, la nena que era la única que estaba mirando el partido había dicho hacía un rato con tono sombrío: nos empataron. Y luego: va a entrar papá. La mujer con un plato en la mano y los chicos, lentamente como al desgano, se habían acercado al televisor. Ella había lanzado el plato al aire, gritado ese gol como ningún otro en su vida y lloraba abrazada con sus hija mientras los chicos descargaban la bronca contenida gritando a la pantalla: ¡Vamos viejo todavía! y a la hinchada enfocada por la TV: ¡Puteenlo ahora, tiraculos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la verja del jardín se habían colgado unos chiquilines que coreaban: ¡Gian-fre-di, Gian-fre-di! Un manto de felicidad había caído sobre la barriada, el sueño se había hecho realidad. El modesto equipo que amaban por que era parte del paisaje cotidiano accedía a la primera división, por primera vez en su historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo ocurría en esos veinte segundos posteriores al gol. En la tribuna visitante, un muchacho había dicho amargamente: es increíble, estos culosrotos, campeones y un viejo le había retrucado: si, son unos culosrotos pero lo tienen a Gianfredi, entró dos minutos y ganó un campeonato, si jugaba todo el partido nos hacían nueve, es un grande, pibe. En los replay televisivos, Gianfredi comenzaba a arrancar, a enganchar, a picar, a pegarle como los dioses, así lo haría una y otra vez durante días, quizás, años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y también en esos veinte segundos, algunos hinchas que habían entrado al campo, ayudantes de campo, todos los jugadores titulares y suplentes, semidesnudos, los brazos en alto con el vasco Altolaguirre a la cabeza, corrían hacia Gianfredi, para abrazarlo, besarlo, levantarlo en andas y llevarlo así, a dar la vuelta olímpica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Gianfredi, no los veía ni los escuchaba venir, tendido inmóvil, con una expresión de infinita paz y una tenue sonrisa dibujada en sus labios, miraba, ya sin ver, el descolorido, amarillento pasto de la cancha de los Albos, campeones de la B.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se de quien es, pero dejo la pagina de donde lo saque. http://www4.loscuentos.net/cuentos/link/996/99648/&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-4704251490474475404?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/4704251490474475404/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=4704251490474475404' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/4704251490474475404'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/4704251490474475404'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2007/12/de-vuelta.html' title='De Vuelta'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-5075419957389937251</id><published>2007-11-14T16:57:00.001-02:00</published><updated>2007-11-14T18:38:46.588-02:00</updated><title type='text'>La Pelota</title><content type='html'>Así define la Real Academia Española a la palabra pelota:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);" class="eLema"&gt;pelota&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;.&lt;/span&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em; font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;&lt;span class="eEtimo"&gt; (&lt;a&gt;Del&lt;/a&gt; &lt;a title="provenzal"&gt;prov.&lt;/a&gt; &lt;i&gt;pelota,&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eEtimo"&gt; y este &lt;a&gt;del&lt;/a&gt; &lt;a title="latín, latino o latina"&gt;lat.&lt;/a&gt; &lt;i&gt;pĭla&lt;/i&gt;).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em; font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;&lt;a name="1_1"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="eOrdenAcepLema"&gt; 1.     &lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrv"&gt; &lt;span class="eAbrv" title="nombre femenino"&gt;f.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAcep"&gt; Bola de materia elástica que le permite botar, y que se usa en diversos juegos y deportes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em; font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;&lt;a name="1_2"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="eOrdenAcepLema"&gt; 2.     &lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrvNoEdit"&gt; &lt;span class="eAbrvNoEdit" title="nombre femenino"&gt;f.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAcep"&gt; &lt;a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltObtenerHtml?origen=RAE&amp;amp;LEMA=bal%C3%B3n&amp;amp;SUPIND=0&amp;amp;CAREXT=10000&amp;amp;NEDIC=No#0_1"&gt;&lt;span class="eReferencia"&gt;balón&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;      (&lt;span style="font-size:0;"&gt;‖ &lt;/span&gt;&lt;span class="eRefLema"&gt;pelota&lt;/span&gt; grande).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em; font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;&lt;a name="1_3"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="eOrdenAcepLema"&gt; 3.     &lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrvNoEdit"&gt; &lt;span class="eAbrvNoEdit" title="nombre femenino"&gt;f.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAcep"&gt; Juego que se hace con la &lt;span class="eRefLema"&gt;pelota.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em; font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;&lt;a name="1_4"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="eOrdenAcepLema"&gt; 4.     &lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrvNoEdit"&gt; &lt;span class="eAbrvNoEdit" title="nombre femenino"&gt;f.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAcep"&gt; Bola de materia blanda, como la nieve, el barro, etc., que se amasa fácilmente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em; font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;&lt;a name="1_5"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="eOrdenAcepLema"&gt; 5.     &lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrvNoEdit"&gt; &lt;span class="eAbrvNoEdit" title="nombre femenino"&gt;f.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAcep"&gt; Bala de piedra, plomo o hierro, con que se cargaban los arcabuces, mosquetes, cañones y otras armas de fuego.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em; font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;&lt;a name="1_6"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="eOrdenAcepLema"&gt; 6.     &lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrvNoEdit"&gt; &lt;span class="eAbrvNoEdit" title="nombre femenino"&gt;f.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAcep"&gt; Batea de piel de vaca que usaban en América para pasar los ríos personas y cargas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em; font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;&lt;a name="1_7"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="eOrdenAcepLema"&gt; 7.     &lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrvNoEdit"&gt; &lt;span class="eAbrvNoEdit" title="nombre femenino"&gt;f.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAcep"&gt; Acumulación de deudas o desazones que, siendo una por una de escasa entidad, juntas resultan graves.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em; font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;&lt;a name="1_8"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="eOrdenAcepLema"&gt; 8.     &lt;/span&gt;&lt;span class="eEtimo"&gt; (Porque pasa por todas las manos).&lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrvNoEdit"&gt; &lt;span class="eAbrvNoEdit" title="nombre femenino"&gt;f.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrv"&gt; &lt;span class="eAbrv" title="coloquial"&gt;coloq.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAcep"&gt; &lt;a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltObtenerHtml?origen=RAE&amp;amp;LEMA=prostituto&amp;amp;SUPIND=0&amp;amp;CAREXT=10000&amp;amp;NEDIC=No#0_1"&gt;&lt;span class="eReferencia"&gt;prostituta.&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em; font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;&lt;a name="1_9"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="eOrdenAcepLema"&gt; 9.     &lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrvNoEdit"&gt; &lt;span class="eAbrvNoEdit" title="nombre femenino"&gt;f.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrv"&gt;&lt;i&gt; &lt;span class="eAbrv" title="Deportes"&gt;Dep.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAcep"&gt; En gimnasia rítmica, aparato con el que se realizan diversos ejercicios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em; font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;&lt;a name="1_10"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="eOrdenAcepLema"&gt; 10.     &lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrvNoEdit"&gt; &lt;span class="eAbrvNoEdit" title="nombre femenino"&gt;f.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrv"&gt;&lt;i&gt; &lt;span class="eAbrv" title="Antillas"&gt;Ant.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrv"&gt; y&lt;i&gt; &lt;span class="eAbrv" title="Venezuela"&gt;Ven.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAcep"&gt; &lt;a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltObtenerHtml?origen=RAE&amp;amp;LEMA=b%C3%A9isbol&amp;amp;SUPIND=0&amp;amp;CAREXT=10000&amp;amp;NEDIC=No#0_1"&gt;&lt;span class="eReferencia"&gt;béisbol.&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em; font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;&lt;a name="1_11"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="eOrdenAcepLema"&gt; 11.     &lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrvNoEdit"&gt; &lt;span class="eAbrvNoEdit" title="nombre femenino"&gt;f.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrv"&gt;&lt;i&gt; &lt;span class="eAbrv" title="Nicaragua"&gt;Nic.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAcep"&gt; Grupo de amigos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em; font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;&lt;a name="1_12"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="eOrdenAcepLema"&gt; 12.     &lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrv"&gt; &lt;span class="eAbrv" title="nombre común en cuanto al género"&gt;com.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAbrv"&gt; &lt;span class="eAbrv" title="coloquial"&gt;coloq.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="eAcep"&gt; Persona aduladora, que hace la rosca.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="eAcep"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"&gt;&lt;span class="eAcep"&gt;Bueno, de todas estas definiciones solo usaremos la primera, ya que nos queremos referir a la "&lt;/span&gt;&lt;span class="eAcep"&gt;Bola de materia elástica que le permite botar, y que se usa en diversos juegos y deportes" o mas específicamente, a la pelota de fútbol, a aquella que Quique Wolff la llama la caprichosa, la que elije quien gana el partido, por que ella es la principal atracción de este juego, de esta cosa q llamamos fútbol, de esto que nosotros tanto valoramos, y de eso que seguimos a nuestro club por todos lados, de decirle "Te Amo", de expresarle nuestros sentimientos a algo que no es un ser humano, pero que lo queremos tanto como a nuestros viejos y/o hijos.-&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"&gt;&lt;span class="eAcep"&gt;La pelota tiene que soportar los golpes del rustico, las caricias del habilidoso, las quejas de los que solo ven, y las pretensiones de esa gente grande de traje y corbata que solo saben de fútbol, de tanto verlo por televisión.-&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"&gt;&lt;span class="eAcep"&gt;El cuento de Cristian Maldonado titulado "¿Porqué?" explica bien el sentido que tiene la pelota, y que objetivo tiene:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 2em; margin-bottom: -0.5em;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="eAcep"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-weight: bold; color: rgb(192, 192, 192);" align="left"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia,Times New Roman,Times,serif;font-size:100%;"  &gt;Entre                  bostezos, Oscar no tuvo más remedio que callar el televisor.                  Aún quedaban 15 minutos, pero sintió que ya había                  sido demasiado benévolo soportando ese monótono                  cero a cero, ese evidente epítome del racanismo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;               &lt;p style="font-weight: bold; color: rgb(192, 192, 192);" align="left"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia,Times New Roman,Times,serif;font-size:100%;"  &gt;Se                  lavó la cara con agua fría, recogió una camiseta                  de la soga, prendió la radio, sacó dos ciruelas                  de la heladera y salió para el club.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;               &lt;p style="font-weight: bold; color: rgb(192, 192, 192);" align="left"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia,Times New Roman,Times,serif;font-size:100%;"  &gt;Oscar                  Quintas era, entre otras cosas, entrenador de un equipo de fútbol                  de niños, a quienes intentaba contagiarles esa pasión                  por jugar con alegría que tiempo atrás le habían                  contagiado a él. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;               &lt;p style="font-weight: bold; color: rgb(192, 192, 192);" align="left"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia,Times New Roman,Times,serif;font-size:100%;"  &gt;Cuando                  esa tarde se paró frente a los chicos, decidió revelarles                  el secreto de la pelota. La tomó de abajo, la miró,                  la levantó con la yema de los dedos y seriamente preguntó:                  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;               &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(1, 1, 1);font-family:Georgia,Times New Roman,Times,serif;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="color: rgb(192, 192, 192);"&gt;-                  ¿Saben ustedes de qué está hecha la pelota?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(192, 192, 192);"&gt;                - De cuero - gritaron los niños sin temor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(192, 192, 192);"&gt;                - ¿Y de dónde se saca el cuero? - volvió                  a inquirir el entrenador.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(192, 192, 192);"&gt;                - De las vacas - respondieron con curiosidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(192, 192, 192);"&gt;                - ¿Y me pueden decir qué es lo que comen las vacas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(192, 192, 192);"&gt;                - Pasto - aseguraron pensativos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(192, 192, 192);"&gt;                - Ah... ¿Por dónde le gusta ir a la pelota, entonces?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);font-family:Georgia,Times New Roman,Times,serif;font-size:100%;"  &gt;Entonces deberíamos decir que la pelota tiene que estar siempre en el piso, ahí con el pasto, comiendo, pero ¿si no hay pasto?, la hacemos correr por la tierra o el asfalto, o por lo que haya en el piso, si total lo maravilloso de esto es verla rodar.-&lt;br /&gt;Pasemos a hacer un poco de historia con respecto al balón:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="pt"&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt; El fútbol fue jugado por primera vez en Egipto, como parte de un rito por la fertilidad, durante el Siglo III (a.c).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La pelota de cuero fue inventada por los chinos en el Siglo IV (a.c.).&lt;br /&gt;Los chinos rellenaban estas pelotas con cerdas. Esto surgió, cuando uno de los cinco grandes gobernantes de China en la antigüedad, Fu-Hi, apasionado inventor, apelmazó varias raíces duras hasta formar una masa esférica a la que recubrió con pedazos de cuero crudo.&lt;br /&gt;Acababa de inventar la pelota. Lo primero que se hizo con ella fue sencillamente jugar a pasarla de mano en mano. No la utilizaron en campeonatos.&lt;br /&gt;En la Edad Media hubo muchos caballeros obsesionados por los juegos con pelota, entre ellos Ricardo Corazón de León, quien llegó a proponer al caudillo musulmán Saladino,&lt;br /&gt;que dirimieran sus cuestiones sobre la propiedad de Jerusalem con un partido de pelota.&lt;br /&gt;Los Hindúes, los persas y los egipcios adoptaron este elemento para sus juegos,&lt;br /&gt;utilizándolo en una especie de handball o balonmano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llega a Grecia, es llamada esfaira (esfera).&lt;br /&gt;Los romanos la comienzan a denominar con el nombre de "pila" que con el tiempo se transformaría en pilotta, evolucionando el término a la denominación actual.&lt;br /&gt;Los griegos y los romanos practicaron el fútbol, y estos últimos los llevaron a las islas británicas. El juego se convirtió en deporte nacional inglés, y a principios del Siglo XIX dio origen al rugby.&lt;br /&gt;El fútbol moderno tuvo su origen en Inglaterra en el Siglo XIX.&lt;br /&gt;Pero su nacimiento es muy anterior, puesto que los juegos de pelota practicados con el pie se jugaban en numerosos pueblos de la antigüedad.&lt;br /&gt;El Harpastum romano es el antecedente del fútbol moderno, y se inspiró en un juego griego que utilizaba una vejiga de buey como pelota. Los romanos, en época del imperio, llevaron a Britania este juego, donde -según datos legendarios- se practicaba una especie de fútbol nativo.&lt;br /&gt;Durante la Edad Media el fútbol fue prohibido por su carácter violento, y recién en 1848 apareció el Primer Reglamento de Cambridge,&lt;br /&gt;destinado a unificar las distintas reglas que se utilizaban.&lt;br /&gt;En 1863 se crearon nuevas reglas y el fútbol se separó definitivamente del rugby.&lt;br /&gt;El 21 de mayo de 1904 se funda la FIFA (Federación Internacional del Fútbol Asociado) y por primera vez se establecen reglas mundiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA COPA MUNDIAL&lt;br /&gt;El 26 de Mayo de 1928, el Congreso de la Federación Internacional de Fútbol Asociado,&lt;br /&gt;ubicado en Ámsterdam  decidió,&lt;br /&gt;organizar una competencia (la Copa Mundial) de todas las naciones afiliadas.&lt;br /&gt;En 1930 se realiza el Primer Campeonato Mundial de Fútbol en Uruguay.&lt;br /&gt;La Selección Uruguaya sale Primer Campeón Mundial de Fútbol, tras vencer a la Selección Argentina por 4 a 2.&lt;br /&gt;De los puntos más resaltantes de la historia de la Copa Mundial tenemos como país que ha estado presente en todas las fases finales desde 1930, a Brasil, con un total de 15 veces. También cabe resaltar que los Brasileños han ganado 49 de los 73 partidos jugados.&lt;br /&gt;Entre personajes destacados esta Fontaine, Francés quien tiene el récord de más goles marcados durante una fase final, obtenido en el mundial de Suecia en 1958.&lt;br /&gt;Y Edson Arantes do Nascimento, Brasileño, conocido en todo el mundo como Pelé, como el jugador que ha participado y ganado en tres Copas Mundiales, 1958, 1962 y 1970.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ANTECEDENTES HISTORICOS&lt;br /&gt;Los antecedentes más reconocidos del fútbol son el Kemari, un juego de pelota que se disputaba en Japón en el siglo V antes de Cristo, y el calcio italiano, un juego muy parecido al fútbol que se jugaba en las plazas públicas italianas en el siglo V. También se conocen indicios de deportes similares al fútbol en las civilizaciones de la América Precolombina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1863: nacimiento del "football" y escisión del "rugby"&lt;br /&gt;Sin embargo, el nacimiento del fútbol, tal y como hoy lo conocemos, suele fecharse el 26 de octubre de 1863, día en que se constituyó la English Football Association en una reunión celebrada en la Freemason's Tavern del centro de Londres, en Inglaterra. A esa reunión asistieron representantes de diversas escuelas que se practicaban diferentes variantes del fútbol, con el objetivo de unificar criterios, establecer las primeras normas, y consensuar un nombre con el que denominar al deporte.&lt;br /&gt;En la reunión hubo serias discrepancias entre las escuelas (lideradas por la de la ciudad de Rugby) partidarias de permitir el uso de las manos, y las escuelas (lideradas por la de la ciudad de Harrow) partidarias de permitir exclusivamente el uso de los pies y la cabeza.&lt;br /&gt;No hubo acuerdo entre las dos tendencias, y en la reunión de la Freemason's Tavern se confirmó definitivamente la escisión entre las dos tendencias. Los partidarios de jugar exclusivamente con los pies acordaron allí mismo las primeras reglas, llamar al nuevo deporte "football", y crear la English Football Association (Asociación Inglesa de Fútbol).&lt;br /&gt;A la "Asociación Inglesa de Fútbol" se adhirió el Sheffield, club fundado en 1857 para la práctica de una de las variantes del fútbol, y que está considerado el primer club de fútbol de la historia.&lt;br /&gt;Las escuelas partidarias de permitir el uso de las manos, lideradas por la Escuela de la ciudad de Rugby, se retiraron de la reunión y, establecieron las bases del deporte al que precisamente denominarían "Rugby". En 1871 fundaron la Football Rugby Union, la primera organización de ese deporte.&lt;br /&gt;Y bueno este fue el breve paso de lo mas fundamental del fútbol y de todo el planeta, sin pelota el fútbol no existe, ya que si no hay pelota no se puede jugar, o me van a decir ¿cuántas veces se quedaron con ganas de terminar el picadito por que el balón se quedo arriba de un árbol, en la casa de la vecina q esta durmiendo la siesta, o se pincho? Pero po' favo'!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde acá, desde mi humilde lugar, dejo esto explayado con un buen fuchibol de especulaciones, y recuerden la pelota siempre al piso, ahí comiendo pasto, nada de maltratarla o de andar boludiandola, ella tiene sentimientos, y mientras mejor la trates, más va a estar de tu lado.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(1, 1, 1);font-family:Georgia,Times New Roman,Times,serif;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-5075419957389937251?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/5075419957389937251/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=5075419957389937251' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/5075419957389937251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/5075419957389937251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2007/11/la-pelota.html' title='La Pelota'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-2679017533140906380</id><published>2007-11-09T19:12:00.000-02:00</published><updated>2007-11-09T19:47:32.755-02:00</updated><title type='text'>La Eterna Resurreción</title><content type='html'>Tiene esa particularidad Huracán: la constancia de resucitar cuando las circunstancias parecen empujarlo a organizar su propio velorio. Estaba resquebrajado, casi deshecho, su horizonte de Primera antes de la última fecha de la B Nacional. No había razón numérica para que esa gente que fue local en el José María Minella, de Mar del Plata, estuviera allí. Huracán, el de tantos golpes y tantas averías, debía ganar, esperar y rezar por resultados de otras canchas. Pero otra vez estuvo la fe, la militancia quemera, la sensación de que una ocasión más un equipo con el globo en el pecho podía ser motivo de orgullo. Y Huracán lo consiguió: le ganó 2-1 a Aldosivi y la combinación de resultados terminó siendo una preciosa ruleta que lo ubicó en la final por el segundo ascenso contra San Martín de San Juan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si la estela del espíritu inquebrantable de Jorge Newbery, imprescindible partícipe y benefactor en los tiempos fundacionales, brotara ante cada decadencia. Como si los duendes de los gloriosos años 20 o los de Masantonio y Baldonedo o los de Tucho Méndez y Jorge Alberti aparecieran cada tanto para devolverle al club la grandeza de días menos traumáticos. Como si aquel pasado indeleble se hiciera, de repente, presente por un rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También por eso ahora, casi con carácter mágico, habrá una nueva fiesta el sábado. Una final por la que, en Parque de los Patricios y sus continuidades geográficas, los hinchas ya preguntan cómo hacer para garantizarse una entrada. Estará lleno el Ducó como en tantas tardes y noches desde aquel 4-3 inaugural, frente a Boca, en 1947. Entonces, volverá a suceder el pequeño milagro de la eterna resurrección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Waldemar Iglesias del Diario Clarín&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-2679017533140906380?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/2679017533140906380/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=2679017533140906380' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/2679017533140906380'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/2679017533140906380'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2007/11/la-eterna-resurrecin.html' title='La Eterna Resurreción'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-331922255748501848</id><published>2007-10-04T20:59:00.000-03:00</published><updated>2007-10-04T21:09:36.582-03:00</updated><title type='text'>El Idolo!!</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;Este esta dedicado para vos Walter Coyette&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;, el jugador incomprendido del Club Atletico Huracan&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;Sabelo q yo te re banco Walter!!&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:130%;"&gt;El         ídolo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;   &lt;hr   style="font-size:78%;color:#000000;"&gt;   &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;Y un buen día la diosa del viento besa el pie del         hombre, el maltratado, el despreciado pie, y de ese beso nace el ídolo         del fútbol. Nace en cuna de paja y choza de lata y viene al mundo         abrazado a una pelota.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;Desde que aprende a caminar, sabe jugar. En sus años tempranos alegra         los potreros, juega que te juega en los andurriales de los suburbios         hasta que cae la noche y ya no se ve la pelota, y en sus años mozos         vuela y hace volar en los estadios. Sus artes malabares convocan         multitudes, domingo tras domingo, de victoria en victoria, de ovación         en ovación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;La pelota lo busca, lo reconoce, lo necesita. En el pecho de su pie,         ella descansa y se hamaca. Él le saca lustre y la hace hablar, y en esa         charla de dos conversan millones de mudos. Los nadies, los condenados a         ser por siempre nadies, pueden sentirse álguienes por un rato, por obra         y gracia de esos pases devueltos al toque, esas gambetas que dibujan         zetas en el césped, esos golazos de taquito o de chilena: cuando juega         él, el cuadro tiene doce jugadores.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;-¿Doce?¡Quince tiene! ¡Veinte!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;La pelota ríe, radiante, en el aire. Él la baja, la duerme, la         piropea, la baila, y viendo esas cosas jamás vistas sus adoradores         sienten piedad por sus nietos aún no nacidos, que no las verán.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;Pero el ídolo es ídolo por un rato nomás, humana eternidad, cosa de         nada; y cuando al pie de oro le llega la hora de la mala pata, la         estrella ha concluido su viaje desde el fulgor hasta el apagón. Está         ese cuerpo con más remiendos que traje de payaso, y ya el acróbata es         un paralítico, el artista una bestia:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;-¡Con la herradura no!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;La fuente de la felicidad pública se convierte en el pararrayos del público         rencor:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;-¡Momia!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;A veces el ídolo no cae entero. Y a veces, cuando se rompe, la gente le         devora los pedazos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-331922255748501848?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/331922255748501848/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=331922255748501848' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/331922255748501848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/331922255748501848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2007/10/el-idolo.html' title='El Idolo!!'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-567034508454716195</id><published>2007-09-18T18:14:00.001-03:00</published><updated>2007-09-18T18:40:28.686-03:00</updated><title type='text'>Roberto Fontanarrosa</title><content type='html'>Segundo cuento de mi blog y este se el nombre, lo leí el otro día y me encanto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:180%;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El "Pichón de Cristo"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te cuento, Macho, que la cargada la hicimos nosotros. Nos largamos a hablar, ¿viste? a farolear. Nos agrandamos, ¿viste? Y... ¿&lt;span id="gtbmisp_89" style="border: 0pt none ; margin: 0pt; padding: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 50%; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: bold; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; position: static; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial; text-align: left; text-indent: 0pt; text-transform: none; text-decoration: underline; cursor: pointer;font-family:serif;font-size:100%;color:red;"   &gt;querés&lt;/span&gt; que te diga?, al pedo, al reverendo pedo. Porque, después de todo, nosotros no le habíamos ganado nunca, empatamos los dos partidos y fueron partidos parejos, ¿viste? que estaban para cualquiera. Pero, yo no sé, hubo gente que empezó a decir que nosotros la hacíamos de trapo. Y nosotros nos entusiasmamos, agarramos el &lt;span id="gtbmisp_90" style="border: 0pt none ; margin: 0pt; padding: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 50%; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: bold; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; position: static; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial; text-align: left; text-indent: 0pt; text-transform: none; text-decoration: underline; cursor: pointer;font-family:serif;font-size:100%;color:red;"   &gt;bochín&lt;/span&gt; y, ¿&lt;span id="gtbmisp_91" style="border: 0pt none ; margin: 0pt; padding: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 50%; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: bold; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; position: static; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial; text-align: left; text-indent: 0pt; text-transform: none; text-decoration: underline; cursor: pointer;font-family:serif;font-size:100%;color:red;"   &gt;sabés&lt;/span&gt; que? el agrande, viejo, el agrande. Entonces ellos se engranaron e hicieron la justa, porque la verdad que estuvieron bien, un día llaman por teléfono al club, hablan con el Tordo y le dicen que querían jugar con nosotros, ya que fuera del campeonato, que querían jugar con nosotros. Que al domingo siguiente que terminara el campeonato hiciéramos un partido en cancha de ellos, en cancha neutral, donde se nos cantaran las pelotas, &lt;span id="gtbmisp_92" style="border: 0pt none ; margin: 0pt; padding: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 50%; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: bold; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; position: static; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial; text-align: left; text-indent: 0pt; text-transform: none; text-decoration: underline; cursor: pointer;font-family:serif;font-size:100%;color:red;"   &gt;mirá&lt;/span&gt; vos, nos relajaron.&lt;br /&gt;Me acuerdo que el Tordo vino todo cagado adonde estábamos entrenando, a decirnos.&lt;br /&gt;Y... ¿qué íbamos a hacer? Teníamos que agarrar viaje, no nos íbamos a ir al mazo después de todo el &lt;span id="gtbmisp_93" style="border: 0pt none ; margin: 0pt; padding: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 50%; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: bold; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; position: static; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial; text-align: left; text-indent: 0pt; text-transform: none; text-decoration: underline; cursor: pointer;font-family:serif;font-size:100%;color:red;"   &gt;quilombo&lt;/span&gt; que habíamos armado, te &lt;span id="gtbmisp_94" style="border: 0pt none ; margin: 0pt; padding: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 50%; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: bold; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; position: static; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial; text-align: left; text-indent: 0pt; text-transform: none; text-decoration: underline; cursor: pointer;font-family:serif;font-size:100%;color:red;"   &gt;imaginás&lt;/span&gt;. Pero la verdad que nos pegamos un &lt;span id="gtbmisp_95" style="border: 0pt none ; margin: 0pt; padding: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 50%; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: bold; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; position: static; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial; text-align: left; text-indent: 0pt; text-transform: none; text-decoration: underline; cursor: pointer;font-family:serif;font-size:100%;color:red;"   &gt;sorete&lt;/span&gt; bárbaro, porque decíamos: “Estos, ¿&lt;span id="gtbmisp_96" style="border: 0pt none ; margin: 0pt; padding: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 50%; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: bold; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; position: static; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial; text-align: left; text-indent: 0pt; text-transform: none; text-decoration: underline; cursor: pointer;font-family:serif;font-size:100%;color:red;"   &gt;sabés&lt;/span&gt; qué? nos deben querer pasar por arriba”. ¿&lt;span id="gtbmisp_97" style="border: 0pt none ; margin: 0pt; padding: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 50%; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: bold; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; position: static; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial; text-align: left; text-indent: 0pt; text-transform: none; text-decoration: underline; cursor: pointer;font-family:serif;font-size:100%;color:red;"   &gt;Sabés&lt;/span&gt; el hambre con que nos debían estar esperando? Además, ellos estaban agrandados porque salían campeones, la gente los seguía por todos lados, nos querían romper bien roto el orto.&lt;br /&gt;Así que te &lt;span id="gtbmisp_98" style="border: 0pt none ; margin: 0pt; padding: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 50%; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: bold; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; position: static; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial; text-align: left; text-indent: 0pt; text-transform: none; text-decoration: underline; cursor: pointer;font-family:serif;font-size:100%;color:red;"   &gt;imaginás&lt;/span&gt; cuando viene &lt;span id="gtbmisp_99" style="border: 0pt none ; margin: 0pt; padding: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 50%; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: bold; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; position: static; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial; text-align: left; text-indent: 0pt; text-transform: none; text-decoration: underline; cursor: pointer;font-family:serif;font-size:100%;color:red;"   &gt;Lopecito&lt;/span&gt;, el preparador físico a decirnos que el Pacú se había lesi&lt;span id="gtbunch__1446" style="border: 0pt none ; margin: 0pt; padding: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 50%; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; position: static; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial; text-align: left; text-indent: 0pt; text-transform: none; color: rgb(170, 170, 170); text-decoration: none; cursor: default;font-family:serif;font-size:100%;"  &gt;onado, nos queríamos morir. El Pacú será medio loco pero es un arquerazo, es el mejor arquero de la liga, de eso no te quepa ninguna duda, y se nos viene a lesionar un día antes del partido con estos hijos de puta. Porque cuando nos avisaron lo del Pacú ya habíamos aceptado el desafío, porque eso ya era un desafío, ¿viste? un desafío de esos de los pibes y al día siguiente teníamos que viajar a Bombal porque, de última, se había decidido hacer el partido en cancha neutral. ¡Qué lo parió! Te imaginás el quilombo. A un día del partido y sin arquero. Porque el boludón de Medina no lo contábamos; primero, que es un bagre de no creer; después, que ni siquiera había ido a entrenar las últimas semanas y además no sé quién lo había visto con un pedo tísico, por ahí, por Chovet, de pura joda. No le íbamos a ir a hablar del partido porque no nos iba a entender el desgraciado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="gtbunch__1506" style="border: 0pt none ; margin: 0pt; padding: 0pt; background: transparent none repeat scroll 0% 50%; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; position: static; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial; text-align: left; text-indent: 0pt; text-transform: none; color: rgb(170, 170, 170); text-decoration: none; cursor: default;font-family:serif;font-size:100%;"  &gt;¡La mierda! Bueno... ¿qué hacemos? Incluso pensamos en llamar a estos tipos y decirles que postergáramos el partido, que esperáramos hasta que el Pacú se mejorase la gamba, se había jodido la gamba, un tirón. Pero... ¿sabés qué?, lo primero que iban a pensar era que nos habíamos recagado en las patas. Que arrugábamos. Que eran todos versos para ni jugar. En eso cae Manolito, cuando estábamos discutiendo el fato y dice que por qué no lo llevábamos al “Pichón de Cristo”. El “Pichón de Cristo” es un flaco que había jugado una vez en contra nuestro un amistoso, creo que en Máximo Paz. Un flaco, viste, esquelético, las piernitas, mirá, como las patas de esta mesa, te parecía mentira que pudiera atajar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Yo, personalmente, ni me acordaba cómo atajaba. Me acordaba de la pinta porque, la verdad, era un pichón de Cristo, no le decían al pedo así. Mirá, sería más o menos como el Luis, ¿viste? no sé si no era más flaco. Pero más alto, y más ancho de arriba, bien de arriba, para colmo con el pelo largón y barbita, cagate de risa, el “Pichón de Cristo”.&lt;br /&gt;Te digo que, cuando el Manolito vino con ésa, la mayoría de los muchachos estaba tan en bola como yo uno dijo que ese día había atajado un vagón, pero me perece que lo dijo por decir, pero lo cierto era que la gente de los otros pueblos, decían que el flaco se pasaba. Y eso que ni siquiera había firmado para “San Martín” de Chovet. Sabíamos que estaba ahí, pero no sabíamos si había firmado o no.&lt;br /&gt;Como ya era el día del partido y veíamos que se nos hacía la noche, el pato y el hijo del Pato cazaron la picá y se mandaron para Chovet a traerlo al ñato. Medio que había ¿cómo decirte? un acuerdo con los de “Independiente” de Bigand, de presentar los mismos equipos que habían estado jugando al campeontao. Digamos, no se había hablado de eso pero se daba por sentado que vos no ibas a caerte a jugar ese partido con cuatro o cinco monos de primera, ¿viste?, cuando los muchachos cazan las licencias del verano y se van al campo a hacer algo de mosca. Vos sabés que lo llamo al “Sopita” Martínez, le digo de ir a jugar y el “Sopita” viene como por un tubo. O el “Conejo”. Pero... pero... la joda era jugar con los mismos equipos que se había jugado en la liga. Ahora, en el caso del “Pichón de Cristo”, qué sé yo, podíamos decirles que lo teníamos a prueba para el próximo año, que ya había firmado, no sé. Además, ellos, con tal de no verlo al Pacú atajando para nosotros, cualquier cosa, mirá, que lo lleváramos a Fillol, a cualquiera, iban a aceptar cualquier cosa.&lt;br /&gt;Mirá, no te la voy a hacer muy larga. Fuimos a jugar y era un quilombo de gente. Mirabas detrás del alambrado y te daba miedo. Y ellos estaban con todo, ¿eh? Se habían aguantado una semana sin chupar, entrenando como siempre, sin salir de joda después de haber ganado el campeonato para agarrarnos a nosotros y rompernos el culo.&lt;br /&gt;Y bueno, te la hago corta. ¿Sabés quién nos salvó de que nos cagaran, pero que nos cagaran a goles? El “Pichón de Cristo”. ¡Dios mío lo que sacó ese animal! ¡Hijo de puta! Ellos no lo podían creer y, nosotros, ¿sabés qué? menos. Si vos le veías la pinta al flaco en el arco y pensabas: “acá le pegan un pelotazo en el pecho y lo destrozan al flaco”.&lt;br /&gt;Mirá, le sacó al “Tachuela” un cabezazo de pique al suelo que todavía no lo puedo creer. Un balazo, ¿eh? En un corner apareció el “Tachuela”, ¡qué bien cabecea ese hijo de puta!, entre mil, entre mil que habían saltado y se la pone de pique, abajo. Este se tira y la saca. Dos mano a mano con el wing, el negrito, ese que le dicen “Pacha”. Un voleo... ¡Uy Dios lo que fue ese voleo, me había olvidado! Un voleo que agarró el “Gallego” en el punto del penal, seco, abajo, que éste yo no sé cómo hizo, se tiró y la rechazó con esto, con el antebrazo, yo no sé cómo no se lo quebró, y rebotó como hasta media cancha. Y después, qué se yo, mil, mil porque nosotros no parábamos ni el colectivo, nos pasaban por el lado, nos pegaron un zaino que ni te cuento. Y no fue un ratito.&lt;br /&gt;¿Viste que hay partidos en que por ahí te agarran mal parado y los primeros diez, quince minutos, te cagan a pelotazos?... Acá no. No. Fue así todo el partido, querido, nos dieron un zaino que no te lo quieras creer. Y nada de toquecito o de ole. No. ¿Qué toquecito? Los negros se venían a sacamos los ojos, metían centros y entraban quince, qué sé yo, mil. Los hijos de puta la tenían adentro y nos querían basurear, nos querían pasar por arriba. Decí que estaba el flaco. Increíble. En el último minuto le tapó un bombazo al cinco que yo me di vuelta para no mirar porque dije: “Aquí lo mata”. Y en tiempo de descuento, otra, esa fue la máxima! Ya el área nuestra era un quilombo, estábamos todos ahí adentro. Se arma una de rebotes después de un comer y el ocho de ellos, el “Pantufla”, desde el borde del área, le da fuerte al palo derecho del “Pichón de Cristo”. El flaco se tira... ¡y no va Huguito y se la toca en el aire! Le pega ¿viste? le pega la cadera al Huguito que haba cerrado y le cambia el palo al “Pichón”. Yo la vi adentro, ¿viste? La vi adentro. Porque el flaco ya se había tirado, estaba en el aire cuando Hugo le cambia el palo. Yo no sé, no sé cómo hizo. Giró en el aire... ¿viste como los nadadores cuando llegan al final de la pileta y giran para volver para el otro lado? Este hizo algo así, en el aire, le pegó un manotazo apenitas con la punta de los dedos y la dejó ahí, picando a diez centímetros de la línea. Llegué yo y, ¿sabés qué? le puse tamaña quema que creo que la perdí. La saqué del pueblo. No la quería ver más a esa hija de puta. Y terminó el partido. Los de “Independiente” no lo podían creer. No lo podían creer. Se agarraban el bocho. Se la comieron doblada los hijos de puta, con un nudo en la tapún.&lt;br /&gt;Y bueno, te cuento. En el vestuario, te imaginás, los abrazos con el flaco, con el arquero. Una barbaridad, una barbaridad. Y el flaco, calladito, ¿viste? no decía nada, o se sonreía, tenía tierra hasta en el ojete pobre flaco, si se la había pasado revolcándose. Los muchachos se bañaron y yo me retrasé un poco. Medio porque antes de bañarme estuve como media hora tirado arriba de un banco de la palmera que tenía. Además, me habían pegado un puntín acá, detrás del muslo, que cuando se me enfrió el músculo me dolía como la puta madre.&lt;br /&gt;Después me bañé y me empecé a cambiar. Fue en eso que lo veo al flaco que salía de la ducha. Y fue raro... porque venía con la toalla atada a la cintura, en ojotas, y en eso pasó por debajo de una ventanita donde entraba sol y el sol le dio en la cabeza, ¿viste? y se le formó como una aureola, sabés de qué?, pienso... de ese vapor que te sale del cuerpo cuando terminas de bañarte. Lo estaba mirando cuando veo que tenía las palmas de las manos lastimadas, las dos. “¿Qué te pasa?” le pregunto. “¿Dónde?” me dice. “En las manos”. “Ah, me pisó el nueve”, me dice. Me pareció raro, ¿viste? porque me acordaba que el flaco había atajado con guantes. Después también le viché un raspón bastante fulero por acá, en las costillas. Pero parecía un raspón viejo, de algún otro partido. Después el flaco se cambió rápido, como si estuviese apurado, pero me dio la impresión de que no quería que yo le hiciera más preguntas. Y... ¿sabés lo que se me ocurrió pensar? Eso les lo que te quería contar. Sabés lo que se me ocurrió pensar? Mirá que uno a veces es boludo, porque por ahí el tipo es un tipo tímido y nada más. Pero pensé... “¿Este flaco no andará en alguna fulería, en algo fulero, y no quiere parlarla demasiado?”. Boludeces que a uno se le ocurren. Mirá cómo es uno de jodido, después de todo. Después el flaco se fue y no lo vi más. Lo buscamos, me acuerdo, durante toda la semana, para ver si no quería firmar para nosotros. Y no lo encontramos. Después volvió el Pacú y ya nos olvidamos del asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos y me voy a volar por ahí, y estoy convencido de ir&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-567034508454716195?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/567034508454716195/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=567034508454716195' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/567034508454716195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/567034508454716195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2007/09/el-pichn-de-cristo.html' title='Roberto Fontanarrosa'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7566834779323909715.post-548478292118018818</id><published>2007-09-16T18:59:00.000-03:00</published><updated>2007-09-16T19:05:32.505-03:00</updated><title type='text'>Por Eduardo Sacheri</title><content type='html'>Y asi luquitas se abrio un blog jejejeje&lt;br /&gt;Creo q tendra comentarios de todo un poco y mucho futbol rodara por estas paginas&lt;br /&gt;Y asi empieza este blog con un cuento muy emotivo (por lo menos para mi) q no se como se llama jejejeje&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El decidió, de entrada nomás, dejarlo en libertad. Tenía la idea de que los&lt;br /&gt;amores no se imponen, ni siquiera se eligen. Pensaba que en todo caso eran&lt;br /&gt;los amores los que optan, los que se reimponen a uno. Por eso, con cierta&lt;br /&gt;prescindencia fatalista pensó que si tenia que ser, sería, y que si no, era&lt;br /&gt;inútil gastar pólvora en chimangos.&lt;br /&gt;No lo fue fácil, sin embargo. Sobre todo cuando en sus narices otros rivales&lt;br /&gt;se lanzaron a tratar de convencerlo. Le costo sobreponerse, y aceptar&lt;br /&gt;sonriendo a sus tíos y primos y cuñados y amigos y vecinos tentándolo a&lt;br /&gt;raulito, ofreciéndole camisetas y pelotas y gorritos, a cambio de promesas&lt;br /&gt;de fidelidad a sus propios cuadros. Tampoco dijo nada cuando sorprendió a&lt;br /&gt;mas de uno de esos buitres futboleros enseñándole al chico lo cantitos de la&lt;br /&gt;cancha, instruyéndolo subrepticiamente en las rivalidades históricas,&lt;br /&gt;ensalzando las hipotéticas virtudes de los unos y vilipendiando las&lt;br /&gt;supuestas taras infames de los otros.&lt;br /&gt;El los dejo. Un poco por esa resignación que era tan suya. Y otro poco&lt;br /&gt;porque a veces, en sus días tristes, sospechaba que tal vez fuese mejor así,&lt;br /&gt;que la cadena de afectos inexplicables se cortase con él, sin involucrar a&lt;br /&gt;su hijo. Que tal vez el chico terminase siendo mas feliz siendo hincha de&lt;br /&gt;algún grande, saliendo campeón de vez en cuando, viendo la cancha llena,&lt;br /&gt;comprando "El Grafico" con su ídolo en la tapa. Si al fin y al cabo el venia&lt;br /&gt;sufriendo hacia? ¿Cuánto? Más de veinte años desde aquel campeonato. Y&lt;br /&gt;después la debacle. Hasta el descenso había tenido que sufrir? hasta el&lt;br /&gt;descenso. Y a la vuelta, la desilusión grande del 94.&lt;br /&gt;Justo en la última fecha, será de Dios, en la última fecha. Si faltaba tan&lt;br /&gt;poquito, un empate y listo? pero ni siquiera.&lt;br /&gt;Por eso, seguramente, acepto con entereza que Raulito, desde los nueve, mas&lt;br /&gt;o menos, empezase a decir que era de River, como el Tío Hugo; aunque en el&lt;br /&gt;fondo mas recóndito de su ser, el sintiese sinceros deseos de pasar al Tío&lt;br /&gt;Hugo, lenta y dulcemente, por la picadora de carne y la maquina de hacer&lt;br /&gt;chorizos.&lt;br /&gt;Es que, a solas consigo mismo, sabia que le hubiese encantado que Raulito&lt;br /&gt;saliese uno de los suyos. Que ahora que ya tenía trece, ahora que era todo&lt;br /&gt;un hombrecito, habría sido lindo ir juntos a la cancha. A la tarde,&lt;br /&gt;tempranito en el tren y en el 118, hablando de bueyes perdidos, mirando el&lt;br /&gt;partido de tercera acodados en el escalón de arriba, dejando pasar la vida.&lt;br /&gt;Pero igual no cambiaba de idea. No señor. Que si tenia que ser que fuese, y&lt;br /&gt;si no, no. Igual, y por si acaso, cultivó su propia planta de leyendas&lt;br /&gt;mentirosas, como mantener viva su persistente esperanza. Y aunque le daba un&lt;br /&gt;poco de vergüenza comparar al equipo del 73 con la Selección del 86, igual&lt;br /&gt;seguía adelante, envalentonado en su propia pirotecnia falaz, enternecido en&lt;br /&gt;la admiración dibujada en los ojos de Raulito.&lt;br /&gt;Esa tarde, la inolvidable, la definitiva, empezó como todas, con el mate y&lt;br /&gt;la radio en la mesita de hierro del patio. El padre decidió prevenirlo de&lt;br /&gt;entrada:&lt;br /&gt;-Mirá hijo que hoy juegan contra nosotros.&lt;br /&gt;Raulito lo miro con curiosidad.&lt;br /&gt;-¿Y que problema hay, pa?&lt;br /&gt;El padre, feliz en la sencillez del chico, termino sonriendo:&lt;br /&gt;-Tenés razón, Raulito, ¿Qué problema hay?&lt;br /&gt;A los veinte minutos penal para River. El chico lo miro al padre, como&lt;br /&gt;dudando. El lo tranquilizo a pesar de si mismo:&lt;br /&gt;- Gritálo tranquilo, Raulito. Eso sí: si después hay un gol nuestro, no te&lt;br /&gt;enojes si yo lo grito.&lt;br /&gt;- No, papá, si no me enojo ?le aclaro, muy serio.&lt;br /&gt;Después grito el gol, pero no mucho. Fue un grito breve, un poco tímido. El&lt;br /&gt;padre lo palmeo.&lt;br /&gt;-No seas tonto, Raúl, gritálo todo lo que quieras.&lt;br /&gt;-Así esta bien, pa ?fue toda su respuesta.&lt;br /&gt;Al rato vino el dos a cero. Ahí el chico lo miro primero, y después dio un&lt;br /&gt;par de aplausos, y eso fue todo.&lt;br /&gt;-Che, ¿Qué clase de hincha sos vos? ¿Así te enseñó tu Tío Hugo a gritar los&lt;br /&gt;goles?&lt;br /&gt;-No, pa, el los grita como loco. Como vos los grita.&lt;br /&gt;-Y entonces grita tranquilo hijo. ?y después añadió, con un guiño:- ojo que&lt;br /&gt;en el segundo tiempo capaz que grito yo, ¿eh?&lt;br /&gt;Se sentía en paz, dueño de una felicidad sencilla y robusta. Casi ni se&lt;br /&gt;acordaba de que iban perdiendo. Empezaba a pensar que tal vez no fuese tan&lt;br /&gt;terrible que su hijo fuera de River. A lo mejor iban a poder ir a la cancha&lt;br /&gt;igual, turnándose un domingo cada uno, si el fixture ayudaba.&lt;br /&gt;El segundo tiempo siguió por el trillado sendero de la tragedia. Un&lt;br /&gt;contraataque y tres a cero. El pibe ni siquiera hizo un gesto cuando el&lt;br /&gt;relator vociferó la novedad a voz de cuello -Che, Raulito, ¿Estas dormido,&lt;br /&gt;vos? ?El padre lo palmeo con afecto.&lt;br /&gt;-No papi, -Zarandeaba las piernas cruzadas en el regazo, como cuando pensaba&lt;br /&gt;en cosas complicadas.&lt;br /&gt;Luego aventuró: -No sé, me da un poco de lastima.&lt;br /&gt;El padre se rió con ganas&lt;br /&gt;-Dejate de jorobar, Raúl, y difrutalo. Total un partido más? uno menos?&lt;br /&gt;Aparte, cuidado, pibe? bromeo -mira que a lo mejor todavía se lo empatamos.&lt;br /&gt;Para colmo, y como dándole la razón, al ratito vino el tres a uno. El padre&lt;br /&gt;lanzo un gritito contenido, tenso, como el que habrían dado los jugadores,&lt;br /&gt;saludándose apenas entre ellos, disputándole la pelota a un arquero con&lt;br /&gt;ganas de enfriar la cosa, corriendo hacia el medio campo para ganar tiempo.&lt;br /&gt;El hijo lo miro sin tristeza. Cuando sus ojos se cruzaron, ambos sonrieron.&lt;br /&gt;-Te dije pibe, ojo con nosotros. Mira que somos bravos.&lt;br /&gt;Por lo que decían en la radio, el partido se estaba poniendo bueno.&lt;br /&gt;- Escucha, Raulito: los tenemos en un arco.&lt;br /&gt;Pero el aviso era inútil. El chico seguía el relato concentrado, serio.&lt;br /&gt;Acompañaba las jugadas trascendentes como patadas en el aire, como jugando&lt;br /&gt;el también su parte del asunto. El padre sonrió. Como son los pibes. Se&lt;br /&gt;posesionan de tal modo que se sienten ellos mismos protagonistas del&lt;br /&gt;partido. En realidad, no solo los pibes: un par de semanas atrás el mismo&lt;br /&gt;había hecho trizas el termo en un esfuerzo supremo por despejar al córner un&lt;br /&gt;disparo bajo que iba a sobrar fatalmente al arquero.&lt;br /&gt;A los treinta, más o menos, tiro de esquina sobre el área de River. El chico&lt;br /&gt;seguía enchufadísimo. Hasta balanceaba ligeramente el cuerpo de un lado a&lt;br /&gt;otro, como todo buen cabeceador esperando el momento de correr un par de&lt;br /&gt;metros y madrugar al marcador y pegar el salto y conectar el frentazo. Pero&lt;br /&gt;había algo que al padre no le cerraba, algo en el modo en que estaba parado,&lt;br /&gt;algo en la expresión de sus ojos negros.&lt;br /&gt;El corazón le dio un vuelco cuando comprendió: el pibe se estaba perfilando&lt;br /&gt;de atacante, no de zaguero. El movimiento era para zafarse de un marcador&lt;br /&gt;pegajoso, los ojos tenían el fuego de vení bola, vení que te mando a&lt;br /&gt;guardar. El brazo derecho se alzaba en el gesto que se le hace al siete de&lt;br /&gt;ponéla acá, justo acá por lo que más quieras.&lt;br /&gt;El relato se suspendió en una nota aguda, una de esas notas que se alargan,&lt;br /&gt;que perduran en el aire, mientras el relator decide si tiene que gritar o&lt;br /&gt;decir que paso cerca. Igual no hizo falta, porque la hinchada, de atrás de&lt;br /&gt;ese arco, lo grito primero, y el relator en todo caso se encaramo después de&lt;br /&gt;ese alarido. El padre lo grito con ganas, entusiasmado. Tres a uno es una&lt;br /&gt;cosa, pero tres a dos es otra bien distinta, y entonces?&lt;br /&gt;Tuvo que interrumpirse de golpe en sus divagaciones. Porque a sus pies, al&lt;br /&gt;costado de la mesita, de rodillas, de cara al cielo, gritando como si lo&lt;br /&gt;estuvieran desollando, con los brazos extendidos y las palmas abiertas,&lt;br /&gt;mezclando los chillidos de su vos de nene y los ronquidos incipientes de su&lt;br /&gt;madurez en ciernes, estaba el pibe, el pibe ya sin vueltas, ya sin chance&lt;br /&gt;alguna de retorno, ya inoculado para siempre con el veneno dulce del amor&lt;br /&gt;perpetuo, ya ajeno para siempre a cualquier otra camiseta, mas allá de&lt;br /&gt;cualquier dolor y de todas la glorias, dando al cielo el primer alarido&lt;br /&gt;franco de su vida.&lt;br /&gt;El padre se lo quedo mirando, impávido, hasta que el pibe se quedo sin vos y&lt;br /&gt;volvió a sentarse. Tuvo miedo de pronunciar palabra, como si cualquier cosa&lt;br /&gt;que dijese conllevara el riesgo de destruir ese hechizo de epopeya. El pibe,&lt;br /&gt;igual, no lo miraba. Estaba ciego a cualquier cosa que no fuese esa cancha,&lt;br /&gt;ese arco de sus desdichas, ese reloj fugaz y traicionero, ese relato&lt;br /&gt;interminable de centros llovidos al área y despejes agónicos. Sobre todo eso&lt;br /&gt;el padre pensó después, porque en ese momento, agobiado en la constatación&lt;br /&gt;de su pequeño milagro íntimo, apenas le quedaba tiempo de mirarlo al pibe,&lt;br /&gt;de comérselo con los ojos, de grabárselo para siempre en el recoveco más&lt;br /&gt;recóndito de su alma.&lt;br /&gt;En eso estaba cuando, ya en el descuento, River jugo mal al off-side y el&lt;br /&gt;nueve se escapo con pelota dominada. El relato radial se trepo de nuevo a&lt;br /&gt;uno de esos agudos oraculares. El pibe se puso de pie, incapaz ya de tolerar&lt;br /&gt;la tensión de la jugada. Con el rugido de la hinchada de fondo, padre e hijo&lt;br /&gt;contuvieron el aliento, con el alma pendiendo de ese nueve que entraba al&lt;br /&gt;área a liquidar el pleito, que punteaba la pelota por encima del arquero,&lt;br /&gt;buscando el segundo palo. El relato se cortó de pronto, y cuando continúo ya&lt;br /&gt;lo hizo en un tono menor, para explicar lo inexplicable: la pelota besando&lt;br /&gt;el travesaño y yendo a morir al techo de la red, ya inútil, ya sin sentido,&lt;br /&gt;ya con el árbitro pitando el final.&lt;br /&gt;El padre se volvió a mirarlo. El chico estaba rojo de l abronca, con los&lt;br /&gt;ojos muy abiertos de tan incrédulos, con los puños apretados de impotencia.&lt;br /&gt;Pensó primero en decir algo, como para tratar de mitigar ese dolor en carne&lt;br /&gt;viva. Pero lo disuadió la certeza de que era mejor así, porque así eran&lt;br /&gt;siempre las cosas, y las cosas no podían estar mal, si así eran siempre.&lt;br /&gt;Los labios del chico se torcieron en una mueca, por fin se lazó en un llanto&lt;br /&gt;desbocado. Ya era grande. Lo suficiente como para querer llorar a solas. Por&lt;br /&gt;eso se levanto de pronto y corrió hasta su pieza. El padre escucho el&lt;br /&gt;portazo, y no necesito verlo para saberlo derrumbado sobre su cama, confuso,&lt;br /&gt;dolido, ignorante de qué debe hacer uno con el dolor y con la rabia.&lt;br /&gt;El padre lo supo llorando a mares, y se recogió en esas lágrimas. Porque uno&lt;br /&gt;puede decir que es de muchos cuadros. Uno puede cambiar de idea varias&lt;br /&gt;veces. Sobre todo si abundan los tíos y los primos grandes, dispuestos a&lt;br /&gt;comprar con pelotas y camisetas la fidelidad de un corazón novato. Pero una&lt;br /&gt;vez que uno llora por un cuadro, la cosa esta terminada. Ya no hay vuelta&lt;br /&gt;atrás. No hay caso. De la alegría se puede volver, tal vez. Pero no de las&lt;br /&gt;lágrimas. Porque cuando uno sufre por su cuadro, tiene un agujero&lt;br /&gt;inentendible en las entrañas. Y no se lo llena nada. O mejor dicho, solo se&lt;br /&gt;le llena con una sola cosa? con ganar el domingo que viene. De manera que&lt;br /&gt;asunto concluido. La suerte está echada. Nosotros acá, el resto enfrente.&lt;br /&gt;Algunos más amigos, otros menos. Pero de este lado nosotros, los de acá, los&lt;br /&gt;que no tenemos en común, tal vez, victoria alguna, pero que compartimos las&lt;br /&gt;lágrimas de un montón de derrotas.&lt;br /&gt;Cuando su mujer salió al patio, extrañada de que su marido siguiese al&lt;br /&gt;sereno en el atardecer frió del otoño, lo encontró llorando a él también,&lt;br /&gt;pero unas lagrimas gordas, densas, de esas que abren surcos pegajosos en su&lt;br /&gt;camino, de esas que uno llora cuando esta demasiado feliz como para&lt;br /&gt;sencillamente reírse.&lt;br /&gt;-¿Se puede saber que les pasa? ?pregunto la mujer confundida. El la miró,&lt;br /&gt;sin preocuparse siquiera de ocultar sus lagrimas-: Hace rato que Raulito&lt;br /&gt;entró a su pieza y dio un portazo, y me dice que no quiere que entre, y se&lt;br /&gt;lo escucha llorar y llorar como loco. Y ahora salgo y te veo a vos también&lt;br /&gt;moqueando ¿Me queres explicar qué cuernos pasa?&lt;br /&gt;El hombre la considero con benevolencia. ¿Qué otra cosa podía hacer?&lt;br /&gt;¿Intentar explicarle? ¿Cómo? Se conformo con mirarla, mientras seguía&lt;br /&gt;sintiendo el fluir del tiempo en el gotero de cristal de ese momento&lt;br /&gt;indestructible.&lt;br /&gt;-Seguro que le ganaron a River y vos lo cachaste al chico, ¿no? Seguro que&lt;br /&gt;te la agarraste con el nene, ¿no? ?Ella lo miraba con gesto de severo reproche -Semejante grandulón, ¿No te da vergüenza?&lt;br /&gt;-No, Graciela, no le hice nada. Si River ganó 3-2. Al chico no le dije nada,&lt;br /&gt;te juro ?respondió con calma, desde la cima de su paz reconquistada.&lt;br /&gt;-Pero entonces no entiendo nada ¿Me decís que gano River, y el nene está&lt;br /&gt;llorando como loco encerrado en su pieza?&lt;br /&gt;-Si, Graciela. Ganó River. Pero el pibe no es de River, Graciela. ?Y se&lt;br /&gt;sintió reconciliado con la vida, eufórico, agradecido, emocionado; dueño&lt;br /&gt;legítimo y absoluto de las palabras que iba a pronunciar. Después se&lt;br /&gt;incorporó, porque cosas así se dicen de parado:- Lo que pasa es que Raulito&lt;br /&gt;es de Huracán, Graciela? ¡¡¡DE HURACAN!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;saludos y hasta la vuelta&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7566834779323909715-548478292118018818?l=defutbolyotrasyerbas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/feeds/548478292118018818/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7566834779323909715&amp;postID=548478292118018818' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/548478292118018818'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7566834779323909715/posts/default/548478292118018818'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://defutbolyotrasyerbas.blogspot.com/2007/09/por-eduardo-sacheri.html' title='Por Eduardo Sacheri'/><author><name>kemero!!</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03408432583885759648</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
